Los fallecidos vuelven a superar a los nacidos en La Rioja

Los fallecidos vuelven a superar a los nacidos en La RiojaGráfico

La región pierde once habitantes por semana | La esperanza de vida de los riojanos es de 83,79 años, la cuarta más alta del país; sólo viven más los madrileños, los navarros y los castellanoleoneses

Carmen Nevot
CARMEN NEVOTLogroño

La Rioja es sin duda una región envejecida. Cada vez hay menos bebés y más defunciones en un contexto en el que hay que sumar el éxodo migratorio provocado por la crisis económica. El resultado es una comunidad con cada vez menos habitantes y los que hay son cada vez mayores. Esta es al menos la conclusión que se extrae del último informe del Movimiento Natural de la Población del Instituto Nacional de Estadística (INE) difundido ayer que ratifica que en el primer semestre de este año la región ahonda su herida demográfica y acentúa su saldo vegetativo negativo (la diferencia entre el número de nacimientos y el de defunciones).

De enero a junio de este año los nacimientos mermaron el 3,4% y los fallecimientos aumentaron el 7,1% con respecto al mismo periodo del 2016. Así las cosas, el crecimiento natural de la población de esta comunidad fue de -290, es decir, La Rioja perdió once habitantes por semana, algo más del doble de los que restó las 26 primeras semanas del año pasado.

31,93 es la edad media en el que las riojanas son madres por primera vez

En términos absolutos, de enero a junio de este año nacieron 1.285 personas y fallecieron 1.575, frente a los 1.330 bebés que vieron la luz por primera vez y los 1.470 decesos del mismo periodo del 2016.

La tendencia negativa arrancó aunque de forma tímida en el 2013, aunque entonces el saldo vegetativo fue prácticamente cero, pero a partir de ahí La Rioja, sin tener en cuenta los saldos migratorios, no ha parado de perder población. Antes, también se habían producido periodos en 'rojo'. Fueron trece años consecutivos, de 1990 hasta el 2002, en los que en una ocasión las muertes llegaron a superar hasta en 497 a los nacimientos.

Nuevos hábitos y crisis

Los cambios de hábitos, la crisis económica, la incorporación de la mujer al mundo laboral han favorecido un pronunciado descenso de la natalidad. Las féminas tienen menos hijos y los tienen cada vez más tarde. En concreto, las riojanas son madres por primera vez casi a los 32 años. Así por ejemplo, según se desprende del mismo estudio del INE, la tasa bruta de natalidad de La Rioja -que mide el número de nacidos por cada 1.000 habitantes- ha caído en picado en los últimos 40 años. En 1976 nacían 17 bebés por cada millar de personas y el año pasado la tasa era de 8,5.

¿Cuánto vivimos? Los riojanos somos longevos. La esperanza de vida de los habitantes de esta región es de 83,79 años, la cuarta más alta del país, sólo por detrás de los madrileños que de media viven hasta los 84,54 años, los navarros (83,83) y los castellanoleoneses (83,82). En el lado opuesto de la tabla se sitúan los habitantes de Ceuta y Melilla, seguidos de los andaluces, que no viven más allá de los 81,85 años.

En el conjunto del país, el crecimiento de la población española también está en números rojos. De enero a junio murieron en España 32.132 personas más de las que nacieron, el valor más elevado desde que en el 2015 comenzó esta tendencia.

En concreto, nacieron 187.703 bebés, el 6,3% menos que en el mismo periodo del año anterior, consolidando así la tendencia decreciente que se inició en 2008 y que sólo se detuvo en el 2014, con un leve incremento en el número de nacimientos. Mientras, fallecieron 219.835 personas, el 4,5% más, por lo que la diferencia entre muertes y nacimientos se ha acentuado: si en el primer semestre del año pasado se contaban 10.145 defunciones más que alumbramientos, en estos primeros seis meses del 2017 la brecha asciende a 32.132.

8,51 es el número de nacimientos por cada mil habitantes en La Rioja; hace 40 años venían al mundo 17

El INE atribuye el incremento al mayor número de fallecimientos que se ha registrado en enero de 2017 respecto del mismo mes un año antes y recuerda que «los primeros semestres de cada año se caracterizan por tener mayor mortalidad y menor natalidad que los segundos».

En este sentido, destaca la caída de nacimientos tanto en madres españolas como en madres extranjeras. De las primeras nacieron 152.688 niños y niñas, el 6,76% menos que en el mismo periodo del año anterior. Por su parte, las segundas tuvieron 35.015 bebés, un 4,05% menos que un año antes.

Por sexos

Del total de nacidos entre enero y julio, los datos aún provisionales del INE indican que 91.065 fueron niñas (6,28% menos) y 96.638, niños (6,26% menos). En cuanto al total de las defunciones, 109.912 fueron de hombres (el 2,71% más que en el mismo semestre de 2016) y 109.923, de mujeres (el 6,42% más).

Los nacimientos sólo se incrementaron en este periodo en Melilla, con el 1,2% más que en el mismo periodo del año anterior. Castilla y León (9,4% menos), Castilla-La Mancha (8,2% menos) y Comunidad de Madrid (7,9% menos) registraron los mayores descensos. Mientras, las defunciones subieron en todo el país, con especial intensidad en Ceuta (11,3% más), Aragón (9,3%), La Rioja (7,1%) y Castilla y León (7,0%). El saldo vegetativo sólo fue positivo en Madrid, Región de Murcia e Illes Balears, así como en las ciudades autónomas de Melilla y Ceuta.

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