La exprofesora de la UR que falseó su currículo acepta 14 meses de cárcel

La acusada, poco antes del inicio de la vista en la sala de la Audiencia Provincial. :: l.r./
La acusada, poco antes del inicio de la vista en la sala de la Audiencia Provincial. :: l.r.

La exdocente llegó a un acuerdo con la Fiscalía y la acusación particular que incluyó el abono de 20.000 euros al centro universitario

LUIS JAVIER RUIZ LOGROÑO.

«Reconozco y acepto». Esas fueron las únicas palabras que ante los magistrados de la Audiencia Provincial de Logroño pronunció Carmen Bao, la exprofesora de la UR que falsificó su currículo para hacerse con una plaza docente. Después, una vez que abandonó la sala 13 del Palacio de Justicia, resopló a modo de epílogo de un proceso que le ha condenado a un año y dos meses de prisión como responsable de un delito continuado de falsedad en documento oficial cometida por funcionario público.

Fue una vista oral rápida. Poco más de 10 minutos una vez solucionados los problemas técnicos de la sala. Antes la acusación particular de la Universidad de La Rioja, la defensa de Bao y el Ministerio Fiscal habían llegado a un acuerdo para, previo reconocimiento explícito de los hechos que se le imputaban, cerrar una condena sustancialmente inferior a los 4 años y medio de cárcel que pedía el fiscal. Ese pacto incluía dos atenuantes: una muy cualificada de dilaciones indebidas (los hechos juzgados ayer se pusieron en conocimiento de la Fiscalía en marzo del 2011) y otra de reparación del daño, ya que la inculpada ha entregado a la Universidad de La Rioja a modo de indemnización un cheque de 20.000 euros. Además, la condenada tendrá que hacer frente a una multa de 4 meses a razón de 5 euros diarios (600 euros), pagar las costas del proceso y no podrá ejercer como profesora de universidad durante un año.

Carmen Bao no entrará en prisión. Todas las partes, Fiscalía incluida, dieron su visto bueno ante los magistrados de la Audiencia Provincial para que se suspendiera la pena.

En el 2009, tras una denuncia similar, dijo que otros elaboraron su currículo; ayer asumió los hechos

Así, C.B.I. vino a reconocer que hizo trampas en el 2009 cuando se presentó al concurso de méritos convocado por la Universidad de La Rioja para cubrir una plaza del área de Ciencia de Materiales e Ingeniería Metalúrgica (Departamento de Ingeniería Mecánica) en calidad de profesora titular universitaria.

Cambio de versión

Frente a lo que declaró en el Juzgado de Instrucción 2 de Bilbao tras ser denunciada en el 2009 por presentar ante la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación del Ministerio de Educación y Ciencia (ANECA) unos méritos enriquecidos -entonces, antes del archivo de la causa, dijo que cuando solicitó la acreditación estaba convaleciente de un accidente de tráfico y que fueron otros quienes recopilaron los artículos y trabajos-, ayer asumió que fue ella quien configuró un currículo sobredimensionado a partir de los trabajos de terceras personas. Reconoció además que sumó a sus méritos publicaciones donde figuraba como autora una investigadora con la que comparte nombre y primer apellido y Carlos Gómez Reino, responsable del grupo de investigación Microóptica y Óptica Grin de la Universidad de Santiago de Compostela.

Junto a esa atribución, también hizo suyos capítulos de libros, diversas ponencias y comunicaciones presentadas a congresos científicos que correspondían a otras personas y dos patentes: una nacional a nombre de Manuel Orbea Zubyaga e Ignacio Orbea Zubyaga y otra internacional que corresponde a cinco inventores estadounidenses de Berkeley entre los que figura uno de ascendencia asiática con idéntico apellido que la condenada.

Aquel currículo fue inmejorable y le llevó directamente hasta las aulas de la Universidad de La Rioja, que descubrió el engaño en febrero del 2011. El mismo currículo le sentó ayer en el banquillo de los acusados para incorporar un mérito más.

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