15 euros por 10 horas: cae una red de explotación de temporeros en La Rioja

GUARDIA CIVIL

Los detenidos captaban en Portugal a hombres en riesgo de exclusión social, les hacinaban en viviendas de Sorzano y Entrena y les explotaban en labores agrícolas

LA RIOJALogroño

La Guardia Civil de La Rioja ha desmantelado una banda que explotaba a ciudadanos portugueses como temporeros en condiciones de "semiesclavitud".

Según cuenta en una nota, la trama captaba en Portugal a compatriotas, sobre todo varones, especialmente vulnerables: personas en riesgo de exclusión social y con poca cualificación, en ocasiones alcohólicos. Los traía a La Rioja para trabajar en el campo, y una vez en la comunidad los hacinaba en viviendas de alquiler en Entrena y Sorzano, con unas "pésimas condiciones de higiene y salubridad".

Las condiciones eran lamentables: 50 euros al día por trabajar 10 horas, pero de esos 50 euros les descontaban además cantidades "importantes" por alojamiento, comida, tabaco, alcohol y transporte. Así, el sueldo real acababa siendo de 15 euros "o menos".

En la operación han sido detenidos tres ciudadanos portugueses, todos ellos residenes en La Rioja, de 40, 49 y 54 años. Uno de ellos es el responmsable de la trama, que se ocupaba de captar a los trabajadores y traerlos a La Rioja. Los otros dos se ocupaban del control y la vigilancia de los trabajadores.

Lo de 'vigilancia' es muy literal: los portugueses eran sometidos a estrictas directrices tanto en el ámbito laboral como personal. Se les prohibía en algunos casos hablar con amigos o familiares, y se les amenazaba si intentaban dejar el trabajo o denunciar su situación.

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A los tres se les imputa un delito contra los derechos de los trabajadores.

Desde junio

Las invstigaciones de la llamda "operación FIMDEL", empezaron en junio, cuando la Guardia Civil detectó en La Rioja al cabecilla de la banda, un hombre bien conocido por los agentes por esta actividad, por la que ya ha sido detenido en otras ocasiones tanto en La Rioja como en el País Vasco.

El seguimiento del cabecilla y otras pesquisas llevaron a localizar los dos inmuebles de Entrena y Sorzano, en los que se hacinaban unos 40 portugueses. Su presencia, además, creaba conflictos en ambas poblaciones, porque se comportaban "de manera totalmente incívica con el resto de la población sin respetar unas mínimas normas de convivencia".

A esas infraviviendas acudían a eso de las siete de la mañana a buscarles en furgonetas, que los distribuían por diferentes explotaciones agrícolas por toda La Rioja.

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