El ejército canino se multiplica por cuatro en 15 años en La Rioja

Susana Ugarte, propietaria de la tienda canina y peluquería 'Pupis', acicala a su perra Yoga. / Antonio Díaz Uriel

El censo de perros se ha cuadruplicado en la región en los últimos quince años al pasar de 13.931 mascotas en el 2001 a las 55.917 registrados el año pasado

SANDRA FERNÁNDEZ/A.A.LOGROÑO

En muchas ocasiones hemos escuchado que el perro es el mejor amigo del hombre, una frase que en este caso encaja a la perfección. Aproximadamente, uno de cada cinco riojanos tiene por mascota un animal de cuatro patas que ladra. Se trata de un porcentaje muy alto, teniendo en cuenta que en todo el país la media de población propietaria de un can es del 14 por ciento.

Además

«Se ha acelerado el aumento de perros porque la gente se ha dado cuenta de los beneficios que obtiene al compartir su vida con estos animales», según explica la presidenta de la Protectora de Animales de Logroño, Carmen Faulín. Además, no cabe duda de que son animales muy fieles y su compañía es reconfortante. Por ello, cada vez son más las personas solas que se animan a tener un perro como mascota o, incluso, dos o tres.

Algunas de las ventajas que tiene compartir la vida con un animal de estas características es que brindan confianza y estabilidad y, por otro lado, evitan el sedentarismo de los dueños al tener que sacarlos a pasear todos los días, sin olvidar que esta tarea fomenta las relaciones sociales con otras personas que también llevan a sus mascotas al parque. Desde hace 15 años, la población perruna en la región se ha cuadriplicado al pasar de un censo de 13.931 en el año 2001 a 55.917 el año pasado, según los datos del Registro de Identificación de Animales de Compañía (RIAC) proporcionados por la Consejería de Medio Ambiente. Unas cifras que se corresponden con la estadística de Logroño, donde se ha pasado en este tiempo de 4.191 a 16.058 canes.

En 15 años se ha cuadriplicado el número de perros en La Rioja con 400 adopciones al año

Las razones del incremento también se explican por ser 'prescritos' por los especialistas como terapias para personas depresivas e inestables. También ayudan a la integración social de discapacitados o en los casos con autismo, como se puede comprobar entre los alumnos del colegio Marqués de Vallejo. De hecho, la Protectora impulsó un programa de educación en este centro donde los perros «son fundamentales para el aprendizaje de los niños, ya que sienten el cariño y les ayuda a despertar sentimientos y comunicarse con los demás», relata Faulín.

A pesar de este 'boom', señala que los espacios dedicados a estos animales no están «para nada» adaptados a sus necesidades. Existen espacios verdes donde no son bien recibidos por los vecinos residentes en los barrios, que se quejan de molestias, ruidos y suciedades. «Ante esta actitud, las personas con perros se sienten acosadas y perseguidas ante las constantes llamadas a la policía». Lo cierto es que las limitaciones en cuanto a horarios de esparcimiento en las zonas previstas son insuficientes, ya que, como incide, necesitan correr y relacionarse con otros perros. «Además, a los dueños les resulta imposible ceñirse a esos horarios porque la jornada laboral no lo permite. Por eso, deberían establecerse zonas de 24 horas para facilitar la conciliación, sobre todo teniendo en cuenta que están aumentando con mucha rapidez y esto obliga a que las personas se tengan que adaptar a cada vez más a sus hábitos», añade Faulín.

Desde la Protectora también se pide mantener los espacios para perros en perfectas condiciones sanitarias, ya que pueden coger enfermedades, sobre todo si utilizan los pipicanes.

El desamparo

Otra advertencia se refiere a los abandonos. A la par que aumentan las ventas o adopciones, que han ascendido a 400, también va creciendo el desamparo animal. Aunque irse de vacaciones no debería ser motivo para renunciar a las mascotas, como explica la experta la realidad es bien distinta. Muchas personas optan por dejar a sus animalitos al cuidado de familiares, amigos o servicios de hoteles caninos, pero no son pocas las que optan por dejarlos a su suerte en la calle, en contenedores o, incluso, sacrificarlos.

Aunque el auge de los perros es evidente, también cada vez más hay quien opta por los conejos como mascota. Esto se debe a que requieren menos cuidados y no es necesario sacarlos a pasear. Aún así, siempre habrá quien prefiera un can, ya que dan más cariño y hacen mucha compañía. Entre los más demandados actualmente, se encuentran los de raza Maltés, el Shih Tzu, Yorkshire, Westy y Mini Pincher, ya que son de pequeño tamaño y resultan más fácil acogerlos en un piso.

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