Educación pone coto al acoso escolar

Ceniceros, ayer, tras presentar ayer el protocolo de actuación ante el acoso escolar. :: juan marín/
Ceniceros, ayer, tras presentar ayer el protocolo de actuación ante el acoso escolar. :: juan marín

El curso pasado se detectaron 16 casos de abusos entre alumnos y la mayoría de ellos se solventaron en el propio centro El Gobierno activa un plan para frenar la violencia entre iguales en las aulas que prima la prevención y la rapidez

CARMEN NEVOT LOGROÑO.

Los casos de acoso escolar no son alarmantes en La Rioja, pero sí son demoledores para quien los sufre. De ahí que la Consejería de Educación acaba de elaborar un protocolo de actuación para erradicar el 'bullying' de las aulas de la región. El documento, presentado ayer por el presidente de La Rioja, José Ignacio Ceniceros, y el consejero de Educación, Alberto Galiana, aborda este problema haciendo hincapié en la prevención para evitar que se produzcan más casos y en la inmediatez para que una vez detectados se sofoquen cuanto antes.

En la práctica el protocolo introduce la obligación de que, una vez detectado el caso de acoso, en un plazo máximo de 24 horas se debe constituir una comisión de valoración urgente de la convivencia, integrada por profesores, equipo directivo del centro e inspectores de educación, que serán los encargados de aplicar medidas de urgencia una vez que se ha recogido, analizado y valorado la información.

EL DATO

uAgresor
Incumplimiento de las normas del centro, actitud rebelde, prepotente y poco reflexiva, comportamientos agresivos, nula o escasa empatía, conductas disruptivas en el aula, continuas llamadas de atención, egocentrismo, hablar de modo despectivo de los compañeros, bajo rendimiento académico, papel dominante, disfrutar burlándose y humillando a familiares y amigos.
uVíctima
Mostrarse nervioso o inquieto sin aparente causa justificada, cambios de estado de ánimo, evitar el contacto con determinados compañeros, comenzar a faltar a clase sin causa justificada, escasa relación con sus compañeros, después del recreo regresar en varias ocasiones del patio con golpes o señales, empeoramiento del rendimiento escolar, escasas relaciones sociales, abandono de actividades que realizaba con su grupo de iguales, empeoramiento del rendimiento escolar, cambio de rutinas de acceso al centro educativo, manifestar en ocasiones ser objeto de insultos, burlas o agresiones en el centro escolar, presentar heridas, llegar a casa con la ropa rota.
uNotificación del caso de acoso
Cualquier miembro del centro educativo tiene el deber de comunicar a la dirección del centro una situación de acoso escolar. También las familias o representantes legales del niño deberán comunicar al centro escolar cualquier sospecha. El aviso puede llegar de la inspección educativa, previa denuncia de las familias, del teléfono del Ministerio de Educación 900 018018/600909073 y del teléfono de acoso escolar del Gobierno de La Rioja 900 100 509. Finalmente, también la Fiscalía puede remitir al centro un informe de lo actuado.

«Desde el primer momento se deben adoptar medidas de protección a la víctima, pero el procedimiento debe ir más allá», abundó Ceniceros, quien defendió la necesaria puesta en marcha de medidas de actuación con el agresor o agresores, el grupo, las familias y el equipo docente, que servirán además para prevenir otros posibles casos. Una vez confirmada una situación de acoso escolar, se adoptará un plan de actuación individualizado, del que se informará a las familias, al equipo docente, a la Comisión de Convivencia y a la inspección técnica educativa.

En paralelo, el documento contempla otra serie de medidas encaminadas a «erradicar esta lacra», afirmó Galiana. Entre ellas, citó la formación especializada del profesorado de los centros en la sensibilización y detección de casos de acoso escolar, la educación en inteligencia emocional a los alumnos e innovación educativa. Además, el Ejecutivo estudia que haya especialistas en esta materia en los centros educativos para que puedan colaborar en los casos de acoso escolar.

Ceniceros afirmó que el 'bullying' es «una realidad en las aulas y su entorno que no se debe ignorar» y destacó los esfuerzos realizados por el Ejecutivo riojano para avanzar «en la detección e intervención ante posibles situaciones de violencia entre iguales» con actuaciones como el programa piloto puesto en marcha el pasado curso en 23 centros educativos con formación especializada para las familias, los docentes y los alumnos; el programa de tutoría entre iguales, dirigido a alumnos de Secundaria; o el programa Media-2, entre otros.

A estas medidas se une ahora el protocolo aprobado por el Gobierno de La Rioja para «prevenir, detectar y combatir cualquier tipo de discriminación o acoso» y «dar una respuesta más rápida y eficiente ante posibles casos de violencia escolar», señaló.

El nuevo protocolo, tal como detalló Galiana, ha sido elaborado por profesionales que representan a diferentes agentes educativos y, en especial, por funcionarios docentes del sistema educativo riojano y busca ayudarles en esa tarea ofreciéndoles «un marco general de actuación que sistematiza un procedimiento común» ante posibles casos de acoso, y garantiza «el rigor en la investigación» de los mismos.

De acuerdo con los últimos datos de los que dispone la Consejería de Educación, Formación y Empleo, la Inspección Educativa gestionó 15 expedientes por acoso escolar en el curso 2015-2016, mientras que el curso pasado fueron 16. El grueso de ellos se solventaron dentro de los centros educativos.

casos de acoso escolar se detectaron el curso pasado. El grueso de ellos se zanjaron dentro del centro escolar.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos