Los Díez, historia de una familia serrana

Foto de conjunto de los descendientes de la familia Díez, todos ellos de origen serrano, reunidos en Logroño. /Sonia Tercero
Foto de conjunto de los descendientes de la familia Díez, todos ellos de origen serrano, reunidos en Logroño. / Sonia Tercero

Un centenar de personas con raíces en la sierra riojana se reunieron en el Centro Cultural La Merced El periodista Ángel Díez Tierno presentó en Logroño el libro 'Nosotros, los Díez'

Marcelino Izquierdo
MARCELINO IZQUIERDOLogroño

Fue el siglo XIX un periodo de trasiego y mudanza en el que muchas gentes del campo abandonaron sus raíces en busca de un futuro más halagüeño. Los pueblos de la sierra riojana vieron cómo sus familias quedaban desperdigadas entre la capital de la provincia, ciudades cercanas y lejanas o al otro lado del Atlántico, extendiendo sus semillas por España o América.

Anoche se presentó en el Centro Cultural La Merced de Logroño el libro titulado 'Nosotros, los Díez', la historia de una de estas familias serranas, escrita por el periodista y economista Ángel Díez Tierno, y que reunió a un centenar de personas vinculadas con la familia Díez.

El libro pretende profundizar en el origen de una familia que se asentó durante siglos en Lasanta, que en el siglo XIX se trasladó a Torremuña y que protagonizó una larga marcha que les llevó a Munilla, breve parada y fonda de poco menos de una generación, a Logroño y el valle del Ebro, Cataluña y Argentina.

«La emigración de los Díez es un capítulo más de diáspora serrana, que cambió la cartografía de la familia» Ángel Díez Tierno Autor del libro

'Nosotros, los Díez' profundiza en las raíces del autor, su familia y el territorio donde los Díez nacieron, crecieron y murieron como mínimo desde el año 1500. Gracias a un ingente trabajo de documentación, sobre todo con partidas de bautismo, Díez Tierno -natural de Sabadell e hijo de un emigrante de Torremuña- ha trazado la línea de una estirpe que durante siglos mantuvo su identidad.

Sucesivas generaciones de los Díez vivieron apegados al triángulo formado por Lasanta, Torremuña y Hornillos, dedicados la ganadería trashumante y a la agricultura de montaña, ecosistema que les permitió sobrevivir mientras la lana mantuvo una cotización elevada.

El libro rescata la figura de Ignacio Díez, nacido en Torremuña en 1847, y patriarca de diversas líneas familiares. Secretario del Ayuntamiento de Torremuña y de Hornillos, Ignacio Díez fue quien rompió los moldes del monocultivo ganadero, abriendo nuevos horizontes a sus sucesores. Ejerció como prestamista dentro de su pequeño universo y, lejos de constituirse en un adinerado banquero, lo que hizo fue mostrar el camino de que la sierra no es la única opción de futuro ni la ganadería la única profesión.

Los seis hijos de Ignacio Díez

De los seis hijos de Ignacio, tan sólo uno de ellos se quedó en Torremuña y sus descendientes también se vieron empujados a emigrar ante el constante despoblamiento demográfico de la sierra.

«La emigración de los Díez es un capítulo más de la diáspora serrana, una larga marcha que cambia profundamente la cartografía de la familia. Los datos sobre la evolución demográfica de la familia, más de 300 descendientes de una pareja de torremuñeses en un siglo y medio, confirman que era imposible mantenerse anclados a esta villa serrana», afirma el autor.

Juan Díez, hijo de Ignacio, fue el pionero de la familia en ultramar, un prófugo de la Guerra de África que con 19 años huyó al Nuevo Mundo sin más bagaje que un hatillo de ropa. Ya en la postguerra civil ,allá por los años 40, otra generación apostó por establecerse en Cataluña. «No es casual que la mayoría de los Díez estableciera su residencia en Sabadell, ciudad lanera por excelencia».

En la actualidad, y después de un largo proceso de más de un siglo, los más de 300 descendientes de Ignacio Díez y de su esposa, María Martínez, residen en Logroño (30%), en varias localidades de La Rioja (39%), Cataluña (21%) y Argentina (10%).

Sin embargo, pese a la emigración y la diáspora, la mayoría de los descendientes de la familia Díez mantienen viva su relación con la tierra de sus antepasados y con sus orígenes. El acto celebrado el pasado sábado es buena prueba de ello. De hecho, el libro no se va a poner a la venta y sólo circulará entre los descendientes de aquel Ignacio Díez.

El autor fue acompañado por el prologuista del libro, Ramón Rodríguez Zorrilla, quien fue director del Diario Sabadell durante 40 años y presidente del Consejo de Administración de Vallesana de Publicaciones, propietaria del periódico.

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