El devoto robo de los santos

Procesión del Robo de los Santos en 1973. :: imagen cedida por josé amatriaín. /Mur
Procesión del Robo de los Santos en 1973. :: imagen cedida por josé amatriaín. / Mur

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

Después de que las campanas de la parroquial entonen el 'Aragón bien va', la procesión del día grande de las fiestas arnedanas marcha como la de tantas otras localidades, adornada por colores y sonidos tradicionales por la calle Mayor. Con orden. Pero al cruzarse con la Santa Clara, a la altura de la Picota, una voz la detiene. Y las miradas se alzan hacia el balcón desde donde irrumpe. Es la primera reclamación navarra. Quieren llevarse las imágenes de los santos patronos arnedanos, Cosme y Damián. Dicen que son suyas. Lo demanda con mil y un argumentos su pregonero. Los arnedanos se lo impedirán, como un muro ante la carrera. Pero los navarros insistirán. Y volverán a intentar llevárselos, al menos, en un par de ocasiones más.

Es la procesión del Robo de los Santos, singularidad, orgullo e identidad arnedana cada 27 de septiembre, día de hermandad con los navarros que despierta cada año con el Rosario de la Aurora por sus calles. De interés turístico regional desde el 2003, los tradicionales Rosario de la Aurora y procesión del Robo de los Santos son el fundamento histórico y el sentir popular por los que Arnedo y sus hermanos navarros llevan años reclamando que se distingan como fiestas de interés turístico nacional.

La veneración en Arnedo por los hermanos médicos Cosme y Damián se remonta al año 1201, cuando hay datos de que ya existía un templo dedicado a ellos en la ciudad. Tres siglos después, el conde de Nieva, Sancho de Velasco, fue el intermediario para que el 2 de julio de 1566 llegaran a Arnedo las reliquias de los santos. La devoción se multiplicó entre los vecinos y los llegados de numerosas localidades riojanas y navarras buscando su protección. Ese mismo año ya les procesionaron por las calles.

Arnedanos y navarros comparten desde hace siglos la devoción por San Cosme y San Damián

Durante siglos, arnedanos y numerosos navarros compartieron procesión por un recorrido que apenas ha variado en 400 años, salvo pequeños detalles. Pero sí que cambió en la forma. De una forma fundamental. Relatan las autoras del fundamental 'Folclore y ritos en torno a San Cosme y San Damián' que sería hace unos 150 años cuando las desamortizaciones religiosas diluyeron el peregrinar por los santos, cuando los navarros comenzaron a reclamar que volviesen a la comunidad vecina o a tener permiso para portarlos en la procesión. En ese marco, aunque no hay documentos que lo fechen, surgirían los intentos de robo, precedidos por pregones dando argumentos de por qué los santos han de ir a Navarra, tradición totalmente asentada e institucionalizada hoy.

Las reclamaciones volverán a oírse el próximo 27 de septiembre. Como se oyeron en aquel día de 1973 en la imagen de esta Retina, parada en el primer pregón.

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