Detenidos tres portugueses por tener trabajando a 40 compatriotas en condiciones de semiesclavitud

Imagen de la operación llevada a cabo. :: g.c./
Imagen de la operación llevada a cabo. :: g.c.

La Guardia Civil desmantela una trama de explotación laboral en La Rioja, cuyo cabecilla tenía hacinadas a sus víctimas en dos viviendas en Entrena y Sorzano

M.M. LOGROÑO.

El cabecilla de la trama es portugués y captaba en su país a compatriotas, normalmente personas en riesgo de exclusión social. Los traía a La Rioja y los hacinaba en dos viviendas en Entrena y en Sorzano. Hasta 40 personas en condiciones pésimas. Cada día los cargaban en furgonetas y los repartían por distintas explotaciones agrícolas, donde los ofrecían como mano de obra barata. Jornadas de 10 horas por 50 euros que se quedaban en 15 euros o menos una vez descontados los 'gastos' de alojamiento, manutención... La Guardia Civil ha desmantelado la trama tras la detención de tres lusos por presunto delito contra el derecho de los trabajadores, es decir, explotación laboral.

A mediados de junio, la Guardia Civil detectó la presencia de un portugués que había sido detenido en varias ocasiones a lo largo de los últimos años por estar implicado en operaciones de explotación laboral tanto en La Rioja como en el País Vasco. Así arrancó la operación 'Fimdel'.

EN CIFRAS

detenidos
Varones de 40, 49 y 54 años. Naturales de Portugal
40
trabajadores vivían hacinados en dos viviendas en Entrena y Sorzano en condiciones de semiesclavitud.
50
euros que en realidad se quedaban en menos de 15, era lo que les 'pagaban' por jornadas de 10 horas.

El portugués fue sometido a control y se descubrió que esta persona tenía alquilados a su nombre dos inmuebles en Entrena y Sorzano. Allí alojó a 40 trabajadores portugueses que, según el relato de la Guardia Civil, se comportaban de manera totalmente incívica con el resto de la población sin respetar las mínimas normas de convivencia.

Las investigaciones permitieron averiguar que estos trabajadores eran introducidos a diario sobre las 7 horas en varias furgonetas y posteriormente se distribuían por cuadrillas por diversas fincas agrícolas en La Rioja. Llegaban a realizar jornadas de 10 horas en condiciones deplorables. Las pruebas recabadas y las declaraciones de algunas víctimas permitieron la detención y puesta a disposición judicial de tres varones portugueses de 40, 49 y 54 años, a los que se considera responsables de esta trama de explotación laboral.

El 'jefe' de este grupo captaba a sus víctimas en su país de origen. Elegía a varones en riesgo de exclusión social, fácilmente influenciables, con escasa cualificación laboral y, en ocasiones, dependientes del alcohol. Les ofrecía trabajar para él a cambio de una buena remuneración, un buen seguro, alojamiento y manutención. Pero, una vez llegados a La Rioja los hacinaba en dos viviendas, en las que sufrían -según la nota informativa de la Guardia Civil- situaciones de semiesclavitud y pésimas condiciones de higiene y salubridad.

Los otros dos individuos que acompañaban al cabecilla eran los responsables del control y vigilancia de los trabajadores tanto en el ámbito laboral como el personal (en ocasiones les prohibía relacionarse con amigos o familiares y les amenazaban si querían dejar el trabajo o denunciar su precaria situación).

Las víctimas eran distribuidas por diferentes puntos de La Rioja como mano de obra barata para trabajos agrícolas. Según consta en la comunicación oficial, estas personas han realizado jornadas laborales de hasta 10 horas diarias por 50 euros, que en la mayoría de los casos apenas llegaban los 15 dado que la 'trama' les descontaba los gastos de alojamiento, manutención, alcohol, tabaco y transporte.

Fotos

Vídeos