Desmantelada una red que robaba en viviendas, bajeras, bares y naves industriales en La Rioja Baja

Un agente conduce a uno de los detenidos. :: g.c./
Un agente conduce a uno de los detenidos. :: g.c.

La banda criminal, a la que se le atribuyen hasta 33 delitos, llegó a amenazar e intimidar a una persona con discapacidad para que les diera 8.000 euros y diversas joyas

C. NEVOT LOGROÑO.

Efectivos de la Guardia Civil en La Rioja han desmantelado una red de delincuentes que operaba en La Rioja a la que se le atribuyen hasta 33 delitos, entre robos con fuerza, estafa, tráfico de drogas, amenazas y apropiación indebida.

La banda, desarticulada en el marco de la operación bautizada 'Golfito', según informó ayer la Guardia Civil en una nota, habría cometido robos con fuerza y hurtos en viviendas, bajeras, bares, naves industriales e incluso vehículos que estaban estacionados en la vía pública y también en garajes comunitarios de Aldeanueva de Ebro, Autol, Arnedo, Calahorra y Quel.

EN RESUMEN

Modus Operandi
Similar
Fruto de la operación bautizada con el nombre de 'Golfito' se dedujo que en todos los robos que se habían denunciado en varias localidades de La Rioja Baja los delincuentes empleaban el mismo modus operandi, que consistía en seleccionar su objetivo, analizar vías de huida y cometer el robo accediendo al interior de los locales utilizando la fuerza.
Cuántos
Cinco miembros
Agentes de la Guardia Civil detuvieron a los cinco miembros de la banda, todos de nacionalidad española y residentes en La Rioja. Los arrestados son todos hombres y tienen edades comprendidas entre los 22 y los 46 años. Durante su detención, varios reconocieron los hechos.

El operativo, que se ha saldado con la detención de cinco hombres de edades comprendidas entre los 22 y los 46 años de nacionalidad española y residentes en La Rioja, comenzó tras el análisis llevado a cabo por agentes del Grupo de Investigación de Arnedo sobre un buen número de denuncias que se habían presentado por robos en las mencionadas localidades de La Rioja Baja.

Una parte de los cinco detenidos reconocieron su participación en los hechos y entregaron más de cien efectos sustraídos

En todas las actuaciones había un denominador común: tenían el mismo 'modus operandi' o 'patrón delincuencial'. Los robos estaban siendo cometidos por un mismo grupo de personas con un plan predeterminado. Primero seleccionaban el objetivo y analizaban las posibles vías de huida. Posteriormente accedían al interior de la vivienda, la nave o el bar forzando las puertas y las ventas y, una vez en el interior, se apropiaban de todo tipo de efectos de valor, pero que a su vez tuvieran fácil salida en el mercado negro, sobre todo, joyas, dinero, herramientas, teléfonos móviles y equipos de audio, entre otros. Una vez conseguido su objetivo, abandonaban el lugar.

Las diferentes vías de investigación abiertas permitieron identificar a las cinco personas que supuestamente estaban cometiendo los robos. También se localizó la vivienda en la que ocultaban los efectos sustraídos hasta que les daban salida en el mercado ilícito. El inmueble llegó a convertirse en un lugar de peregrinaje de delincuentes y drogodependientes.

Durante uno de los robos, uno de los detenidos llegó a amenazar e intimidar a una persona con discapacidad para que le entregara 8.000 euros en efectivo y diversas joyas. Durante la detención, parte de los delincuentes reconocieron su participación en los robos. De hecho, entregaron a los agentes más de cien efectos sustraídos que ya han sido devueltos a sus legítimos propietarios. Posteriormente, fueron puestos a disposición judicial.

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