Desarticulado el violento clan de atracadores que asaltó el Banco Santander en Navarrete

Desarticulado el violento clan de atracadores  que asaltó el Banco Santander en Navarrete

La Guardia Civil cierra la operación Burica con la captura de 5 delincuentes, dos de ellos hermanos muy peligrosos y con varias muertes en su ficha

R. G. L. LOGROÑO.

La Guardia Civil ha logrado desarticular un peligroso clan familiar de atracadores de entidades bancarias que actuó en La Rioja, Cantabria y Burgos. Bautizada como operación Burica, la investigación, que se ha cerrado con cinco detenciones, ha permitido esclarecer tres atracos, uno de ellos cometido el pasado 2 de agosto en la sucursal que Banco Santander posee en Navarrete.

Entre los cinco detenidos figuran dos hermanos, J.S.P. de 60 años y L.S.P. de 43 años, capturados en Zaragoza, miembros del conocido como clan de 'Los Lateros' y considerados los presuntos autores de tres delitos de robo con violencia e intimidación en sucursales bancarias este año. La Guardia Civil detuvo, además, también en la capital aragonesa, a R.S.R. de 31 años, M.A.S.E. de 38 y R.C.M. de 59 años por su presunta colaboración.

Las investigaciones se iniciaron a raíz de un atraco cometido en una sucursal de Bankia en Belorado (Burgos), el 17 de marzo, donde los autores se apropiaron de una cantidad cercana a los 3.000 euros. Posteriormente, la banda actuó en Navarrete, el 2 de agosto, cuando, los asaltantes, tras encañonar al director de la sucursal de Banco Santander, se llevaron el dinero que había en la ventanilla de atención, un botín que perdieron en la huida. Finalmente, el 22 de septiembre, el clan atracó otra sucursal de Banco Santander, en este caso ubicada en la localidad cántabra de Puente Viesgo.

Fruto de las pesquisas, los agentes centraron sus sospechas sobre dos hermanos residentes en Zaragoza, componentes de una organización muy activa desde la década de los años 80, el clan de 'Los Lateros', por lo que fueron sometidos a intensos seguimientos y vigilancias discretas.

La operación, llevada a cabo por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Burgos, La Rioja y Cantabria, en coordinación con los Juzgados de Zaragoza y los territoriales competentes, permitió averiguar que, tras el robo perpetrado en Navarrete, los delincuentes se ocultaron en un piso de Zaragoza con fuertes medidas de seguridad para no ser descubiertos. Desde ahí se desplazaron hasta Puente Viesgo para cometer un nuevo atraco. Según relató ayer la Guardia Civil en un comunicado, «al pensar que no habían sido detectados y al haber disminuido las medidas de seguridad, los agentes procedieron a la detención de los autores».

Violentos y experimentados

El Instituto Armado asegura que «esta organización estaba considerada como una peligrosa banda de atracadores ya que contaba con un amplio historial delictivo y varias muertes», al menos siete desde los 80. De hecho, detalla la nota, «para cometer los atracos iban armados con armas de fuego y armas blancas, no dudando en emplear la violencia si fuera el caso».

Con gran movilidad geográfica, la banda «tenía una alta actividad delictiva ya que habían ido adquiriendo una gran experiencia con los años de 'profesión', al ser su única fuente de ingresos, principal sustento y modo de vida diario. Sólo cesaban de su actividad cuando eran privados de libertad», prosigue la nota oficial, que aclara que «antes de cometer los atracos estudiaban sus objetivos, recabando la información necesaria sobre empleados, horarios, costumbres y movimientos. Posteriormente, uno de ellos accedía al interior apoderándose del dinero, mientras otro esperaba fuera en un vehículo dispuesto para emprender la huida». La Guardia Civil recalca que, además, la red «mantenía fuertes mediadas de seguridad, antes, durante y después de los atracos, desapareciendo un tiempo tras la comisión de los mismos».

Además de las detenciones, en la operación Burica se han realizado tres registros domiciliarios donde los investigadores se han incautado de un arma corta, munición, varias armas blancas utilizadas en los asaltos, un vehículo empleado en los desplazamientos para cometer los atracos, prendas de vestir y complementos como pelucas, gorros, gafas y bufandas utilizadas para disimular y dificultar su identificación. Asimismo, se ha recuperado parte del botín sustraído en el último atraco, el cometido en Puente Viesgo.

Aunque los dos presuntos autores de los atracos han sido detenidos por los tres asaltos de este año, solo unos meses atrás ya habían sido capturados en Albacete, junto con un tercer hermano, por otros nueve robos en bancos de toda España, según informaba ayer El Heraldo de Aragón.

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