Ni hacen ni dejan hacer

LA RIOJA LOGROÑO.

El problema que sufren los agricultores con los daños ocasionados por la fauna silvestre no es nuevo, como tampoco lo es la lucha que desde ARAG-ASAJA estamos lidiando desde hace años para que se pongan en práctica medidas excepcionales de caza para acabar con este lastre para la economía de los agricultores afectados. El ataque de animales como corzos, jabalíes o conejos a los cultivos, que ahora están en pleno crecimiento, como la viña, el cereal, las frutas y las hortalizas, aumenta los daños para el agricultor.

ARAG-ASAJA ha mantenido reuniones con cotos de caza, partidos políticos, Federación Riojana de Caza y Medio Ambiente con el fin de establecer la aprobación de medidas excepcionales y conseguir así reducir los cuantiosos daños producidos por estos animales que se alimentan de las raíces, tallos y yemas de estos cultivos.

El problema radica, ahora, en las cortapisas que desde la propia administración se están poniendo a los cazadores, limitando el número de piezas abatidas por día, reduciendo el número de cazadores por batida o denunciando por no tener identificados los hurones. En concreto, a nuestra organización agraria nos han llegado las quejas de agricultores y cazadores con autorizaciones de caza por daños excepcionales en los cotos de Autol para corzo, y en Alfaro para conejos. ARAG-ASAJA denuncia la excesiva burocracia para conseguir reducir los daños en el campo riojano y considera que para atajar este problema, además de contar con la ayuda de los cazadores, los agricultores deberían tener también el apoyo de Medio Ambiente.

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