«Si no defendemos el interés general entre todos, los más débiles se hunden»

Marchioni apuesta por extender el proyecto ICI a todo Logroño. :: j. r./
Marchioni apuesta por extender el proyecto ICI a todo Logroño. :: j. r.

«El estado social requiere de la participación de la ciudadanía, no podemos ser simples usuarios», defiende el investigador Marco Marchioni Trabajador social

JAVIER CAMPOS LOGROÑO.

Hablar de Marco Marchioni (Bolonia, 1937) es hablar de toda una referencia internacional en la intervención comunitaria. Trabajador e investigador social y asesor externo del proyecto ICI -que en Logroño se desarrolla en San José y Madre de Dios-, este italiano afincado en España visita estos días la capital de La Rioja para hablar, precisamente, de comunidad. «Hay que recuperar la dimensión comunitaria en las políticas sociales porque la asistencial e individual, por sí sola, no da abasto». Y, además, «los recortes han evidenciado las limitaciones del modelo asistencialista».

-Apuesta por la perspectiva comunitaria ante el fracaso, y más en tiempos de crisis, de las políticas sociales basadas exclusivamente en el enfoque asistencial individualizado...

-Pero cuidado, no caigamos en el error de confundir lo comunitario con algo antiasistencial. Muchas personas necesitan ayuda y sin esta ayuda tendríamos más gente en situaciones de riesgo, de exclusión, de marginalidad... pero no es suficiente. Tenemos que hacer que las comunidades sean organismos vivos, activos, y para ello deben comprender su realidad, conocer sus prioridades compartidas y que de verdad mejoran la calidad de vida de todo el mundo. No hay que delegar en las administraciones y en los técnicos la solución de todos sus problemas. Lo que ellos no pueden hacer solos, sí que lo podemos hacer en comunidad.

«Los recortes durante la crisis han evidenciado las limitaciones del modelo asistencialista» «Lo que la administración no puede hacer ella sola, sí que lo podemos hacer nosotros en comunidad»

-Pero la realidad es que estas soluciones las dejamos generalmente en manos del Estado, la autonomía, el ayuntamiento... como si nos tuviesen que venir dadas.

-Tampoco deberíamos confundir lo que es un estado social con un estado asistencial. El estado social requiere de la participación de la ciudadanía, no podemos ser simples usuarios. Debemos tener más conciencia de que cuando la comunidad es débil, fragmentada, y cada uno va por su cuenta, todos somos más débiles. Yo vinculo el tema comunitario al tema de la participación, no puede ser que deleguemos, y luego nos vayamos a casa tan tranquilos.

-¿En qué consistiría fundamentalmente esa participación que tanto reivindica?

-Una democracia, en todo lo que se refiere a lo público, a los intereses generales y comunes, tiene que prever mecanismos de participación de la ciudadanía que van más allá de votar en las elecciones cada cuatro años. Consistiría en que, antes de tomar las decisiones, los órganos electos deberían contar con la participación ciudadana... también de los técnicos, de la ciencia, etc.

-¿Y hasta ahora no se ha hecho? Lo digo porque nunca antes como ahora se ha hablado de participación, aunque bien es cierto que en ocasiones las propuestas que se someten a debate o consulta ya han sido establecidas de antemano...

-Hasta ahora se han hecho experiencias muy limitadas, cortas, breves, que no construyen referencias, ni siquiera los nuevos ayuntamientos que tanto lo reclaman han sido capaces de avanzar algo. No digo que en todas porque si no paralizaríamos la Administración, pero sí que en determinadas cuestiones de interés general, las que afectan a la vida de una comunidad, se tendría que contar con la participación antes de tomar una decisión. Una participación, además, de forma organizada y por derecho, no porque al concejal de turno le dé la gana preguntar. Y antes de tomar esas decisiones, evidentemente hay que hacer un diagnóstico.

-¿Por qué habla generalmente de concejales y, por tanto, de ayuntamientos?

-Porque el ayuntamiento es la base de la participación ciudadana; es en el ámbito local donde la gente puede participar y sentir los efectos de su participación.

-¿No es difícil hablar de lo comunitario y lo colectivo en estos tiempos de tanto individualismo?

-Es difícil porque hemos estado demasiados años haciendo cosas para la gente y no con la gente. Hemos creado cultura de la dependencia más que de la autonomía y la participación, pero le aseguro que es posible, y seguramente más necesario que nunca. Si no defendemos los intereses generales entre todos, los sectores fuertes aguantarán, pero los más débiles y vulnerables se hunden y eso sería el fracaso del estado del bienestar.

-¿El trabajo comunitario tiene ideología? ¿Podemos hablar de izquierdas y de derechas?

-Claro que la tiene, pero no me gustaría entrar en izquierdas ni derechas. Cuando hablamos de trabajo comunitario hablamos de intereses generales y de intereses públicos... Claro que las clases sociales existen, pero las diferencias de clases no impiden participar en paridad de condiciones en la comunidad. Y esto es clave para situarte en un bando o en otro.

-¿Proyectos de Intervención Comunitaria Intercultural (ICI) como el de San José y Madre de Dios no serían recomendables para el conjunto de la ciudad de Logroño?

-La experiencia de los proyectos ICI, que se llevan a cabo en 40 territorios muy diversos de todo el Estado, están demostrando la necesidad de los procesos comunitarios, que tendrían que ser extensibles a todas las comunidades entendiendo comunidades por cualquier ámbito territorial que permite las relaciones sociales entre las personas. La experiencia podría expandirse, pero es un tema complejo, de voluntad política, y no estamos preparados para ello.

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