El debate de la regulación llega a todos los Parlamentos

L.J.R. LOGROÑO.

El pasado 16 de octubre el cannabis entró en el Parlamento de La Rioja. Lo hizo a través de una Proposición no de Ley (PNL) respaldada por Ciudadanos, PSOE y Podemos -el PP votó en contra- que incitaba al Gobierno central a legalizar su uso como remedio terapéutico. Detrás de esa PNL y de las que se han presentado en buena parte de los parlamentos autonómicos está la plataforma Regulación Responsable que, explica su portavoz, Bernardo Soriano, «integra a más de 100 organizaciones que apuestan por un cambio en las políticas del cannabis» ante «el fracaso» de las normativas actuales. Así abogan por una «regulación integral no mentirosa» para «que esta sustancia pueda convivir en un sistema legal y limitar el efecto del mercado negro».

Soriano apunta que su propuesta tiene cinco pilares que han trasladado a los hemiciclos autonómicos: «Regular el autocultivo; los clubes sociales habilitando un sistema para auditar su funcionamiento y que no se generen abusos; establecer un sistema de licencias de producción, manufactura y venta dentro de unas reglas concretas y estrictas, controlado por un organismo 'ad hoc' y que permitiría establecer impuestos; desarrollar políticas de prevención, información y reducción del riesgo; y el acceso al cannabis medicinal».

De manera paralela, la plataforma trabaja en el ámbito jurídico luchando, por ejemplo, contra sentencias que condenan a clubes de cannabis, y en el social (presencia en foros, encuentros y concentraciones para difundir su propuesta). «No fomentamos el consumo. El cannabis no es inocuo, comporta riesgos y no puede quedar en manos de traficantes. Es la hora de cambiar el chip y de un cambio de paradigma», completa.

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