¿Cuenta atrás para el glifosato?

Botes de un herbicida que contiene glisofato en una tienda de jardineria en Bruselas (Bélgica). :: efe/
Botes de un herbicida que contiene glisofato en una tienda de jardineria en Bruselas (Bélgica). :: efe

La UE decide el jueves si prorroga la vida del herbicida o lo prohíbe

J.A.R. /AGENCIAS

La división entre los países de la Unión Europea sobre la renovación de la licencia del herbicida glifosato obligó a la Comisión Europea (CE) a aplazar hasta el próximo jueves, día 9, la decisión que no pudo adoptar el pasado día 25 en un encuentro entre representantes de los Estados miembros y de la Comisión.

En la última reunión de 'expertos' (Comité Permanente de la Salud de los Animales y las Plantas) la propuesta de Bruselas de renovar la licencia por diez años no logró convencer a los representante de los 28 países. Francia, Italia, Austria y Bélgica se posicionaron en contra de esa renovación.

Ahora, esa misma Comisión aspira a sacar adelante la renovación proponiendo una prórroga de un lustro para la vida del herbicida más popular de uso agrícola. El tiempo juega en su contra porque la anterior prórroga que le fue concedida por 18 meses a mediados de 2016 expira el 15 de diciembre. La Comisión necesita el respaldo, al menos, de 16 países que sumen un 65% de la población de la Unión.

El debate entre partidarios y detractores del glifosato se centra en su «probable (efecto) cancerígeno», al que se refirió un estudio del Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer, de la OMS.

Bruselas reclamó tanto a la Agencia Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA) como la de Productos Químicos (ECHA) sendos informes que, en ambos casos, descartaron los efectos cancerígenos. Estos estudios, sin embargo, no sirvieron para convencer a los Estados escépticos que dejaron a la Comisión en la tesitura de rebajar sus expectativas con una prórroga de cinco años.

España se encuadra -como recordó el pasado jueves la eurodiputada Esther Herranz a los organizaciones agrarias riojanas- entre los países partidarios de la prórroga al uso del glifosato. La posición española no está «cerrada» y hay la voluntad de facilitar un acuerdo, según explicaron a la agencia Efe fuentes diplomáticas.

Francia mantiene una postura contraria a la española. La fumigación de espacios abiertos al público está prohibida desde el 1 de enero y los particulares deberán dejar de usarlo el 1 de enero de 2019. Su uso quedará prohibido en todo el territorio galo antes de 2022. En la última reunión, Francia hizo presión por una renovación de solo tres años.

La polémica en torno al glifosato no es nueva y ha crecido exponencialmente desde que la UE le concedió la prórroga anteriror. Lo que para unos es un producto minfalible, para los otros es un peligroso cancerígeno o el mismo diablo de las prácticas agrícolas monopolizadas por las grandes multinacionales. Y, en el fondo, millones de euros en juego. Si no hay acuerdo para renovar la licencia, el glifosato no podrá ser comerciado en la UE. En ese caso, los Estados miembros dispondrían de un periodo de 18 meses para agotar sus existencias.

Fotos

Vídeos