La cosecha de oliva amparada por la DOP Aceite de La Rioja crece el 28% en el 2017

Un agricultor acomoda en el depósito las olivas recogidas por una máquina recolectora, en una finca del municipio de Quel. :: J. rodríguez
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Un agricultor acomoda en el depósito las olivas recogidas por una máquina recolectora, en una finca del municipio de Quel. :: J. rodríguez

La última campaña, marcada por la sequía y las altas temperaturas, se cerró con la recogida de 4,15 millones de kilos de aceituna

SANDA SAINZ* SANDASAINZ@HOTMAIL.COM CALAHORRA.

La campaña de la oliva del último año ha dado como resultado una cosecha de 4.150.000 kilos en la Denominación de Origen Protegida Aceite de La Rioja, lo que supone el 28% más que los 3.240.000 kilos recogidos en el 2016 y muy cerca de los 4.200.000 del 2015.

El presidente de la entidad, Miguel Martínez de Quel, explica que la recolección en la temporada pasada se adelantó entre quince y veinte días. La mayoría de los trujales terminaron en las fechas cercanas al puente de la Inmaculada, aunque hubo algunos que debido a la gran superficie que abarcan se alargaron algo más en el tiempo.

La ausencia de precipitaciones y las elevadas temperaturas provocaron que la aceituna madurase antes y, por lo tanto, que hubiese que cogerla también antes.

La mayoría de trujales están a la espera de las calificaciones técnicas de los análisis.En el año 2000 se comercializaban dos marcas, en la actualidad son más de setenta.

Martínez de Quel explica que el fruto mantiene su calidad y produce aceite virgen extra que cumple los parámetros de la DOP: «Hay que aprovechar la demanda general de productos gastronómicos de alta calidad como este aceite riojano -abunda-, excelente, exquisito y diferente al resto».

Aunque algunos ya han comenzado la venta de este producto, la mayoría de trujales está haciendo balance, terminando los procesos de decantación y a la espera de las calificaciones técnicas de los análisis físico-químicos y organolépticos. Si no cumplen los requisitos no salen al mercado con el sello de la denominación.

Elvira Cantabrana, técnico de la DOP, añade que esta organización crece de manera sostenida todos los años, la gente se suma poco a poco y cuenta con la parte más profesional del sector.

En los campos de La Rioja todavía hay mucha oliva fuera de la DOP destinada al autoconsumo, en parcelas pequeñas y con olivos antiguos que se van abandonando conforme sus propietarios se jubilan.

En general, la campaña 2017 transcurrió con normalidad y no se produjeron plagas, por lo que la aceituna no se vio afectada.

Ahora mismo se cultiva un porcentaje importante de la variedad arbequina y desde la denominación y desde el Gobierno de La Rioja se está trabajando mucho por las variedades autóctonas como son la redondilla y la royuela.

Los campos de olivos se concentran sobre todo en Rioja Baja y Rioja Media. A raíz de la creación de la DOP se recuperó este cultivo en La Rioja Alta, aunque es más minoritario. Sobre todo se produjo la profesionalización y modernización del sector. En el año 2000 se comercializaban dos marcas y ahora son más de setenta.

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