El PP controlará la asignación de grupos municipales, con la negativa de Logroño

Trapero, el primero por la derecha, durante la reunión que celebró el viernes la cúpula del PP. :: juan marín/
Trapero, el primero por la derecha, durante la reunión que celebró el viernes la cúpula del PP. :: juan marín

La dirección del partido justifica la medida, contra la que votaron tres ediles de Gamarra, para mejorar la transparencia «y cumplir con la ley»

J. ALACID LOGROÑO.

La pretensión de la dirección del PP que comanda José Ignacio Ceniceros de reforzar la fiscalización de las cuentas de sus grupos municipales derivó el pasado viernes, según las versiones coincidentes a que ha tenido acceso Diario LA RIOJA, en un agrio debate interno, cuyo resultado sirvió para evidenciar la soledad del sector que apoya a Cuca Gamarra: sólo tres miembros de la ejecutiva regional, en concreto otros tantos ediles logroñeses (Miguel Sainz, Javier Merino y Pedro Sáez Rojo, quien también ocupa escaño en el Parlamento autonómico) se opusieron al acuerdo, destinado a intensificar el control de esas percepciones económicas.

Con el resto de integrantes de la cúpula popular votaron también a favor representantes de otros municipios que, al contrario que los concejales de Logroño, no vieron inconveniente en que desde la dirección se extreme el celo en la vigilancia de esas partidas, decisivas para engrasar la maquinaria municipal. De ellas sale, entre otros gastos, el salario que cobran los liberados por su partido en cada Ayuntamiento. Es el caso, por ejemplo, de los tres citados concejales, cuyo malestar con la medida adoptada el viernes no se dirige tanto contra el fondo de la misma, como con el hecho de que se presentara a votación sin haberse discutido anteriormente en otros foros internos, como resaltan asistentes a la reunión. «Es una pura cuestión de cortesía», alegan desde el PP logroñés, donde se recuerda que la decisión se tomó, curiosamente, en ausencia de la alcaldesa. «Tampoco se deducía del orden del día que se fuera a tratar esta cuestión», añaden estas fuentes.

Alberto Bretón, responsable del partido en cuestiones de transparencia, justifica la adopción de la medida «no sólo porque nos corresponde cumplir la ley» de financiación de partidos, así como la de Régimen Local, sino por el compromiso de velar por un partido más transparente en la rendición de cuentas. Que en el caso de los grupos municipales, igual que se acordó en el grupo parlamentario, tendrá un carácter trimestral, aunque Bretón ya anticipa, en declaraciones a este periódico, que en el seno del PP «no hay presunción de mal uso» de esos fondos. «Pero si hubiera mal uso, tendría que responder no tanto el grupo como el partido», agrega.

Unas palabras que cuentan con el aval de otros miembros de la ejecutiva, procedentes también del ámbito municipal, quienes lanzan no obstante alguna advertencia a este movimiento de la dirección. Hay quien avisa de que «las asignaciones a los grupos ya están suficientemente reguladas». «Cada grupo municipal», prosigue, «sabe lo que tiene que hacer». Una opinión matizada, a partir del acuerdo en líneas generales con el equipo de Ceniceros, por otras voces, temerosas de que este tipo de medidas puedan servir «para cercenar la autonomía municipal». «¿Que si hay gato encerrado en todo esto? Yo prefiero ser bien pensado», opina este integrante de la ejecutiva.

Otras fuentes consultadas, que también prefieren mantenerse en el anonimato, no muestran un talante tan bienintencionado. Sospechan que detrás de esta intención de la cúpula, que alegó cumplir en este punto un mandato de Génova, se camufla su intención de someter al sector rebelde a un marcaje más estrecho.

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