Consumo retira 210 juguetes de 13 modelos distintos por riesgo para los niños

Prueba para la resistencia y calidad para un juguete./EFE
Prueba para la resistencia y calidad para un juguete. / EFE

La mayoría de los juegos apartados en el 2017 contenían piezas pequeñas que podían desprenderse, con el consiguiente peligro de asfixia

Pilar Hidalgo
PILAR HIDALGO

La Dirección General de Salud Pública y Consumo retiró de la venta durante el 2017 un total de 210 unidades de 13 tipos de juguetes diferentes por representar un riesgo para la seguridad de los niños. De esos 13 modelos apartados, en 9 de ellos la alerta acerca de su peligrosidad la emitió la Comunidad Autónoma de La Rioja.

El balance del recién finalizado año arroja un incremento en relación al ejercicio anterior en el número de productos que se han sacado de los canales de comercialización por el potencial riesgo que podrían representar para los más pequeños. En el 2016 fueron 46 unidades de 6 tipos de juguetes distintos. En aquel año ninguna alerta partió de nuestra región.

Vehículos 'Cartoon Super Funny'L.R
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Vehículos 'Cartoon Super Funny'

Riesgo de asfixia. Las ruedas, que son piezas pequeñas, se desprenden con facilidad. Es un juguete alertado por La Rioja.

XilófonoL.R
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Xilófono

Riesgo de asfixia. Este xilófono de juguete con forma de guitarra o trompeta genera piezas pequeñas.

Coches de carrerasL.R
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Coches de carreras

Riesgo de Asfixia. Las ruedas se desprenden. En el momento del muestreo existían 3 unidades, pero al emitir la alerta ya no había.

TamborL.R
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Tambor

Riesgo de estrangulamiento. Este tambor de juguete presenta una cuerda con una medida superior a la establecida.

Molinillo de playaL.R
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Molinillo de playa

Riesgo de asfixia. Del juguete se pueden desprender piezas pequeñas, que pueden obstruir las vías respiratorias.

Tabla de surf de pingüino hinchable. L.R
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Tabla de surf de pingüino hinchable.

Riesgo de asfixia. El tapón puede desprenderse, ser tragado por el niño y llegar a obstruirle las vías respiratorias internas.

Expandible 'Animal Kingdom'L.R
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Expandible 'Animal Kingdom'

Riesgo de asfixia. Las piezas se expanden más de lo permitido, lo que puede obstruir las vías respiratorias. Alerta emitida por La Rioja.

Expandible 'Colored Growing'L.R
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Expandible 'Colored Growing'

Riesgo de asfixia. Las piezas se expanden más de lo permitido, lo que puede obstruir las vías respiratorias. Juguete alertado por La Rioja.

Expandible RosasL.R
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Expandible Rosas

Riesgo de Asfixia. Las piezas se expanden más de lo permitido, lo que puede obstruir las vías respiratorias. Alertado por La Rioja.

'The cactus can grow'L.R
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'The cactus can grow'

Riesgo de asfixia. El cactus se separa de la maceta y aumenta su tamaño más de lo permitido. Cubo con cascabeles. El juguete se rompe y deja accesibles las bolitas del interior. Patinete de metal. Riesgo de atramiento y de cortes. El freno de una rueda tiene bordes cortantes. 'Seven color crystal boll'. Las bolitas pueden aumentar su tamaño un 50%. Alerta emitida por La Rioja. Todos estos juguetes con alerta emitida por La Rioja.

Recomendaciones en la compra

1. Adecuaión con la edad
Tanto por cuestiones educativas como de seguridad, el juguete elegido debe adaptarse a la edad del niño.
2. Idioma del etiquetado
Las indicaciones de la etiqueta tienen que figurar en español para la perfecta comprensión por parte del consumidor e, incluso, del usuario.
3.Marcaje CE
Acredita que el producto ha superado unos estrictos controles de seguridad y que el fabricante se responsabiliza del producto, lo que supone una garantía.
4. Instrucciones claras
El fabricante debe indicar cómo se utiliza el juego mediante unas instrucciones o en el embalaje, de forma clara y en español.
5.Advertencias
De igual modo, el fabricante debe especificar si se debe tener un especial cuidado en el manejo de un juguete o de si resulta inadecuado por debajo de una edad.
6. Comparar precios
En estas fechas próximas a la festividad de Reyes, se aconseja comparar los precios que ofrecen los distintos establecimientos.

«En el 2017 ha tocado así. Las alertas a veces surgen fruto de campañas que están en marcha, en las que una comunidad detecta algo que puede entrañar un riesgo para la seguridad. En otras ocasiones se deben a alertas que ya existen, y en las que en el marco de la propia labor de muestreo, se aprecia alguna circunstancia nueva que genera otra alerta», explica el director general de Salud Pública y Consumo, Juan Ramón Rábade.

El 80% de las labores de inspección se llevaron a cabo en bazares o en tiendas de precio reducido

Durante el 2017, el conjunto de las comunidades autónomas comunicaron 169 alertas. Esto motivó en La Rioja que se llevaran a cabo 2.755 actuaciones en 92 establecimientos diferentes, en las que se localizaron prácticamente la totalidad de los juguetes alertados por las comunidades autónomas.

El grueso de estas inspecciones -2.226 del total de 2.755 (esto es, el 80,7%)- se efectuaron en bazares o establecimientos de precio reducido. «Son los que se suministran de canales a veces no tan seguros», argumenta Rábade, quien insiste en que el consumidor se fije bien en que los juguetes cuentan en su etiquetado con el marcaje CE que acredita que ha superado unos controles estrictos. «Constituye una garantía de seguridad tanto en el proceso de fabricación, como en el de comercialización», refrenda.

Más

El responsable de Consumo sintetiza que las principales deficiencias que motivan las alertas en juguetes obedecen a piezas que se desprenden, a la existencia de bordes cortantes o que, en el caso de los juegos electrónicos, éstos no funcionen. Durante el pasado ejercicio, la mayoría de los artículos retirados en la región contenían piezas pequeñas que un niño, durante el juego, podía desprender con facilidad e introducírserlas en las vías respiratorias, con el consiguiente riesgo de asfixia.

Tres vías

Las labores inspectoras de productos no alimenticios recaen en tres personas en el territorio riojano. Las acciones de control se concretan en tres frentes: campañas nacionales y europeas, las redes de alerta emitidas por las comunidades autónomas y los chequeos a partir de las reclamaciones formuladas por los propios consumidores.

Rábade indica que la tercera constituye la vía menos significativa, ya que apenas si se reciben «dos o tres reclamaciones al año» en materia de juguetes. «Frente a las decenas que nos llegan de otros sectores como la telefonía y los productos financieros», contrapone.

La fuente principal de actividad parte de la red de alertas entre comunidades. En el marco de sus labores de control, las regiones pueden detectar riesgos para la seguridad en juguetes que ponen en conocimiento del resto de autonomías a través de un sistema de intercambio rápido de información de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN). «Volcada la información, todas las comunidades dan instrucciones a sus inspectores para proceder a inmovilizar», señala el director general de Salud Pública y Consumo.

Además de esto se acometen campañas nacionales y europeas que evalúan una serie de aspectos y toman muestras. El pasado año se examinaron los juguetes plastificados, los patinetes y juguetes de bajo coste, los dirigidos a menores de 36 meses y los productos de puericultura.

Si sobre un juguete pesa una alerta, los inspectores exigen la inmovilización de los lotes del mismo al establecimiento o al distribuidor. Estos productos suelen retornar al fabricante y el proceso concluye normalmente con su destrucción.

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