«Somos conscientes del momento histórico que estamos viviendo»

María Aragón, en una calle de Barcelona, en vísperas del 1-O. :: m. a./
María Aragón, en una calle de Barcelona, en vísperas del 1-O. :: m. a.
María Aragón | Estudiante riojana en la Univesidad Pompeu Fabra

M. C. LOGROÑO.

El ámbito universitario ha sido históricamente uno de los entornos donde más intensamente se viven los movimientos, sean de la índole que sean. Y en el caso del procés catalán no está siendo una excepción. «Lo estoy viviendo como el momento histórico que es, que nos incumbe a todos. Sigo grupos en redes sociales sobre el movimiento estudiantil, he ido a conciertos y también a asambleas, he incluso me he acercado a alguna manifestación. Estoy asistiendo a todo ello como observadora, para conocer lo que está ocurriendo», cuenta María Aragón, de 20 años y natural de Entrena, que cumple su segundo ejercicio en Barcelona, donde en la actualidad cursa estudios de Traducción e Interpretación en la Universidad Pompeu Fabra.

Ella está siendo testigo en primera persona de la intensa actividad estudiantil en torno al referéndum. «Hay facultades ocupadas con notables sistemas de organización, incluso con la participación del sistema de recogida de residuos; la gente está muy comprometida con la causa. Me ha sorprendido. Y no solo los jóvenes, que pueden verlo como un movimiento revolucionario, sino que he visto a gente mayor, muy mayor, emocionada con el tema», cuenta.

Incluso desde su propio barrio recibe impactos de lo que sucede. «En general la ciudad mantiene su día a día normal, con la gente trabajando, etc., pero está empapelada de mensajes sobre el referéndum. Además, desde mi piso, en el Ensanche, por las noches, oímos la cacerolada de ciudadanos protestando».

Pero, ¿se habla con libertad? «En lo que yo conozco, con los jóvenes, en general se puede hablar del tema sin problemas», apunta María Aragón. Ella se manifiesta de acuerdo con que «se pregunte a toda España sobre si se está a favor de celebrar una consulta». Respecto a cómo espera vivir hoy el referéndum, es cauta. «Me gustaría salir a la calle y dar un paseo a ver cómo están las cosas, pero tampoco me quiero meter en el barullo; mi familia en la distancia también vive la situación con incertidumbre, no quiero preocuparles».

Doble incertidumbre

Cuando se trata de reflexionar sobre las posibles consecuencias y qué ocurrirá a partir de mañana, esta entrenera admite su doble preocupación: sus estudios y el panorama social. «Como estudiante en Cataluña no sé si en caso de que el proceso siga tendrá consecuencias para mí y si se llega a la independencia el título tendrá igual validez. Desde un punto de vista global, me inquieta que se cree un odio entre dos partes de España, al final somos todos personas en un mismo territorio; que surjan fronteras, dificultades...». Y reconoce que no le gustaría tener que irse de Barcelona, «estoy muy a gusto».

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