El Congreso pide que la AP-1 que une Burgos y La Rioja quede libre y no se vuelva a privatizar

El Congreso pide que la AP-1 que une Burgos y La Rioja quede libre y no se vuelva a privatizarGráfico

La Cámara, a través de una proposición de Unidos Podemos, exige al Estado no ampliar la concesión, que vence en noviembre, y asumir su gestión

María José González
MARÍA JOSÉ GONZÁLEZLogroño

La mayoría del Congreso de los Diputados instó ayer al Gobierno a no prorrogar la concesión ni volver a privatizar la AP-1, que comunica La Rioja con Burgos y con el oeste y el centro peninsulares a través de Miranda de Ebro, cuya adjudicación finaliza el próximo 30 de noviembre. El pleno aprobó ayer esta resolución tras debatir una proposición no de ley de Unidos Podemos para que el Ejecutivo renuncie de forma explícita a prorrogar o a privatizar de nuevo las concesiones que finalizan entre este año y el 2021, así como las nueve autopistas quebradas que serán rescatadas por el Estado. Con todo, y al tratarse de una proposición no de ley, la demanda de la Cámara no es de obligado cumplimiento para el Ministerio de Fomento, que si bien sí viene reiterando que su decisión es no ampliar las concesiones que vayan caducando, no descarta valorar la oportunidad de volver a licitarlas. En todo caso fuera de la petición del Parlamento se queda la AP-68, cuya gestión seguirá en manos de Abertis hasta el 2026.

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La iniciativa, llevada al pleno de ayer por Unidos Podemos-En Comú-En Marea y pactada con Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), salió adelante con los votos de estas formaciones además de los del PSOE, PNV y Compromís. Ciudadanos y el PP se abstuvieron. Los populares habían introducido una enmienda, que el grupo proponente no aceptó, para excluir la exigencia al Gobierno de renunciar de manera expresa a volver a privatizar las autopistas. El PP, no obstante, y siguiendo la postura que mantiene el Ministerio de Fomento, defendió no renovar las concesiones de explotación de las actuales autopistas de peaje conforme vayan venciendo hasta el 2021. Entre ellas se encuentra la AP-1 'Burgos-Armiñán', cuya adjudicación, prorrogada por cuarta vez en el 2005, finaliza el 30 de noviembre.

Los populares justificaron su propuesta en que estas infraestructuras «han sido amortizadas por el pago de los peajes en todo este tiempo» por lo que deben «revertir al Estado». Ahora bien, para que «determine una nueva forma para su mantenimiento». Además de la AP-1, las otras vías que no verán prorrogadas sus concesiones son la AP-7 Tarragona-Valencia y Valencia-Alicante (ambas en el 2019); la AP-4 Sevilla-Cádiz (2019); la AP-2 Zaragoza-Mediterráneo (2021) y la AP-7 Montmeló-La Junquera, Barcelona-Tarragona y Montmeló-El Papiol (2021).

La AP-1 es una de las rutas alternativas con las que cuentan los riojanos para conectarse con el oeste y el centro de España a través de Miranda de Ebro, donde enlaza con la AP-68. Un recorrido opcional es evitar el desplazamiento hasta Miranda, abandonando la autopista Vasco-Aragonesa en Haro, donde se toma la N-232 hasta Pancorbo y allí, la AP-1.

El tramo entre Pancorbo y Haro formó parte del proyecto de autopista 'Dos Mares', que preveía conectar la AP-1 y la AP-68 entre ambas localidades. El Gobierno central licitó la redacción del estudio informativo en el 2000. El Ejecutivo de La Rioja desaconsejó al Ministerio de Fomento la obra y el Estado comenzó a barajar la posibilidad de detener el proyecto. Finalmente así lo hizo, ante el importante rechazo social y político que la infraestructura generó en La Rioja (16 de los 23 kilómetros atravesaban territorio riojano). Fomento paralizó la propuesta y la archivó de forma definitiva en el 2005.

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