Conducción eficiente y tranquila

Turismos circulando por la AP-68 a la altura de Recajo, prácticamente en paralelo con un camión que lo hace por la N-232. :: sonia tercero/
Turismos circulando por la AP-68 a la altura de Recajo, prácticamente en paralelo con un camión que lo hace por la N-232. :: sonia tercero

Los colectivos de conductores creen que la AP-68 no se saturará por la entrada de camiones | Las asociaciones valoran que el desvío de la N-232 elevará la seguridad vial y no temen inconvenientes para los usuarios habituales de la autopista

MARÍA JOSÉ GONZÁLEZ LOGROÑO.

Mañana sábado entrará en vigor el desvío obligatorio del tráfico pesado de la N-232 a la autopista AP-68 para evitar su circulación por La Rioja, con el objetivo de reducir la alta siniestralidad que registra la nacional. Sobre este tema ya se han pronunciado los transportistas profesionales, quienes valoran la oportunidad de esta medida para incrementar la seguridad vial, si bien cuestionan el sobrecoste que tendrán que soportar. Pero, ¿qué opinan los usuarios particulares sobre el desvío? Si hasta ahora estaban dispuestos a pagar el peaje para garantizarse una seguridad que no ofrece la N-232, la entrada de los camiones puede saturar la autopista y hacerla perder esa ventaja. Como, además, el tráfico pesado se va a beneficiar de descuentos por circular por la AP-68, el usuario va a pagar doblemente: por un lado, el peaje, y, por otro, las bonificaciones, ya que no hay que olvidar que se trata de dinero que sale de las arcas públicas.

«Se puede estar de acuerdo con esa apreciación, pero no creemos que la autopista llegue a un nivel de saturación elevado», señala Manuel Pérez Marín, presidente del Centro de Protección de Chóferes de La Rioja, un montepío que da cobertura a 4.000 automovilistas riojanos, de los que cerca del 10% son profesionales. Además, Pérez Marín añade que el desvío del tráfico pesado de la N-232 «es una medida interesante y viable para garantizar la seguridad vial en tanto llega la verdadera solución, que no es otra que el desdoblamiento de la N-232».

Por su parte, el presidente de la organización Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, considera que la AP-68 tiene capacidad para soportar la entrada del tráfico pesado. Según explica, y teniendo en cuenta el recorrido completo de la autopista (Bilbao-Zaragoza), la intensidad media de tráfico registrada al día entre enero y septiembre de este año se situó en los 13.575 vehículos, de los que 1.415 eran pesados. Aun suponiendo que con el desvío obligatorio, dos mil camiones de cuatro o más ejes pasen a circular de la N-232 a la autopista, la AP-68 «tiene capacidad para soportar este incremento porque su aforo está por debajo del máximo alcanzado en el año 2007 con una intensidad media de 17.712 vehículos al día». Por ello, Arnaldo considera que la medida que entrará en servicio mañana «no supondrá una incomodidad» para los conductores particulares, ya que «la AP-68 no es una autopista saturada».

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