Condenado a 4 años el acusado de secuestrar, amenazar y drogar a un 'amigo' en Igea

Condenado a 4 años el acusado de secuestrar, amenazar y drogar a un 'amigo' en Igea

Defensa y Fiscalía han llegado hoy a un acuerdo en el juicio celebrado hoy

Luis J. Ruiz
LUIS J. RUIZLogroño

Defensa y Fiscalía han llegado hoy a un acuerdo en el juicio a un hombre al que se acusa de un delito de detención ilegal, y otros dos de lesiones y amenazas, por secuestrar durante cuatro días a un amigo suyo en Igea, por lo que le piden una pena de 8 años de prisión.

La Audiencia Provincial de Logroño ha celebrado la vista de conformidad, en la que el acusado también ha admitido el pago de una indemnización de 6.000 euros para el perjudicado y el abono de las cosas judiciales y de los honorarios de la acusación particular.

Ha sido condenado a 4 años de prisión y a 10 de alejamiento y solo le condena por detención ilegal.

Los hechos por los que se juzgaba a este hombre sucedieron el 9 de octubre de 2015, cuando el acusado y la víctima estaban en un garaje de Igea, propiedad de un familiar del acusado, para, en principio, desplazarse hasta Arnedillo.

Pero, según relata el fiscal en su escrito de acusación, al que ha accedido EFE, cuando la víctima se sentó como copiloto del coche en el que iban a desplazarse, el acusado le puso un cuchillo en el cuello y le esposó.

En esa misma noche, el acusado obligó a la víctima a beber alcohol y a tomar una tranquilizante, le mantuvo retenido en la parte trasera del coche y le amenazó de muerte.

El fiscal relata como la víctima permaneció retenida a la víctima los tres días siguientes, sacándole del coche solo para hacer sus necesidades fisiológicas, en el mismo garaje.

También le sacó, a un cuarto de calderas en el que le esposó y le tapó la boca, porque el coche se quedó sin batería y tuvo que ir hasta allí una grúa.

Amenazas sexuales

El fiscal relata cómo el acusado había sido condenado cuatro meses antes por un delito de agresión sexual a 14 años de prisión, además de una pena de tres años y medio por robo con violencia e intimidación.

Durante el secuestro que cometió en octubre, amenazó a la víctima diciéndole que le iba a hacer lo mismo que a la persona a la que retuvo antes, a la que obligó a hacerle felaciones.

También, relata el fiscal, le dijo que no podía soltarlo y tendría que matarlo, algo que hizo que la víctima temiera por su vida y decidiera obedecer a su captor y no se atreviera a escaparse.

Durante estos días, el acusado se desplazó en un par de ocasiones a localidades cercanas a comprar comida, llevando a su víctima esposada.

El fiscal especifica que en esos viajes, la víctima no se atrevió a intentar escapar o pedir ayuda por miedo a sufrir represalias.

A consecuencia del proceso anterior, el acusado llevaba una pulsera telemática, que le obligaba a estar en su domicilio el 12 de octubre por la noche.

Por ello, a las diez de la noche de ese día, el acusado esposó por una mano a la víctima a la parte inferior del anclaje de un cinturón de seguridad del coche y abandonó el lugar.

Poco después, la víctima logró quemar parte del cinturón de seguridad con un mechero que encontró en el coche y romper el resto con otra herramienta, con lo que huyó del lugar pasada la medianoche.

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