Juicio contra cuatro guardia civiles, dos empresarios y un vigilante acusados de sustraer 100 kilos de hachís a narcotraficantes

Juicio contra cuatro guardia civiles, dos empresarios y un vigilante acusados de sustraer 100 kilos de hachís a narcotraficantes

El Ministerio Fiscal imputa a cada uno de ellos un delito de pertenencia a grupo criminal, otro contra la salud pública, uno de robo con violencia con uso de armas, uno de detención ilegal, uno de tenencia de armas y tres delitos leves de lesiones y solicita para ellos 17 años y medio de prisión

Luis J. Ruiz
LUIS J. RUIZLogroño

La Audiencia Provincial ha programado para este martes la vista del proceso que se sigue contra los cuatro guardias civiles -A.I.A. y J.A.F.L. (en situación de no activo) y W.M.A. y A.A.G. (en activo)-, dos empresarios (V.S.M., residente en Logroño, y J.M.A.R., de Ibiza) y un vigilante de seguridad (J.C.A.H.) que fueron detenidos en septiembre del 2016 después de sustraer a un grupo de narcotraficantes casi 100 kilos de hachís que habían pactado comprar. El Ministerio Fiscal imputa a cada uno de ellos un delito de pertenencia a grupo criminal, otro contra la salud pública, uno de robo con violencia con uso de armas, uno de detención ilegal, uno de tenencia de armas y tres delitos leves de lesiones y solicita para ellos 17 años y medio de prisión. Además les impone una multa de 1.778.261,13 euros (con arresto sustitutorio en caso de impago de un año de privación de libertad) y una multa de 2.250 euros por los delitos de lesiones.

Según explica el Ministerio Fiscal en su escrito de acusación, los siete acusados intentaron, en el verano del 2016 simular su intención de comprar 210 kilos de hachís para, posteriormente, vender dicha droga y obtener un beneficio económico, si bien, su plan real era el de robar el hachís (dar un 'vuelco', en jerga de los narcos) a los traficantes con los que en su momento contactaron.

Relata la acusación publica que desde inicio del verano del año 2016 los acusados A.I.A. y J.A.F.L. (ambos Guardias Civiles en servicio no activo en el momento de los hechos) contactaron con B.L., un proveedor de estas sustancias afincado en Logroño al que le trasladaron la intención del grupo. Para ello, A.I.A., amigo personal de J.A.F.L., contactó el 15 de junio con B.L. con el que concertó una cita. Así A.I.A. se trasladó desde La Coruña hasta Logroño, alojándose en el piso de J.A.F.L., y se vio con él en la calla Manzanera (B.L. estaba domiciliado en la calle Primo de Rivera lugar).

Tras ese encuentro se traslada hasta el gimnasio Santamaria (regentado por el acusado V.S.M.) y se reúne en el interior del vehículo con J.A.F.L.

Con el plan ya en marcha, el proveedor del hachís avisa a A.I.A. de que en pocos días le dará «una buena noticia», algo que el 16 de agosto. Los dos se reúnen en el intercambiador de Avenida de América de Madrid y se desplazan juntos a Marbella (Málaga). Allí una tercera persona entrega a A.I.A. muestras de hachís que les iban a proporcionar.

Tras varias conversaciones entre el intermediario de los narcotraficantes (B.L.) y el portavoz del grupo criminal ahora enjuiciado, «acuerdan que la operación de compra y venta de la droga se efectúe el día 10 de septiembre en la provincia de Málaga según se deduce de la conversación telefónica del 5 de septiembre de 2016, en la que hablan de la disponibilidad de la droga y el día y forma de entrega de la misma en Málaga», explica el fiscal.

Es en ese momento en el que el grueso del grupo criminal, cuya actividad se articula a través de varios encuentros en el gimnasio Santamaría, explica la Fiscalía. El día 9 de septiembre, «A.I.A. se desplaza desde A Coruña hasta La Rioja. En Santo Domingo de la Calzada se reúne con J.A.F.L.». Tras una breve parada en el gimnasio los dos se trasladan hasta la vivienda de este último en donde pernoctan. El 10 de septiembre seis de los siete acusados (el séptimo J.M.A.R. reside en Ibiza y viajó en avión) «se reunieron en las instalaciones de gimnasio Santamaría» y en dos vehículos partieron hacia Madrid. Tras recoger en la terminal T4 del Aeropuerto de Barajas a J.M.A.R. alquilan un vehículo y una furgoneta y se dirigen a Málaga.

Hasta el lugar del intercambio llegan en una furgoneta. Cinco de los imputados, ocultos en la parte trasera y dos más conduciendo el vehículo. Tras recoger al intermediario de los narcotraficantes se internan por un camino y llegan a un descampado en donde les esperan dos personas (M.C.B.C. Y J.B.A). De la furgoneta desciende A.I.A. y J.M.A., momento en el que «con intención de obtener un ilícito beneficio económico de forma sorpresiva salen de la parte de atrás de la furgoneta los otros cinco acusados encapuchados, con chalecos e identificaciones de la Guardia Civil y portando escopetas».

Argumenta el fiscal que «simulando estar realizando una operación propia del Cuerpo de Seguridad del Estado, se identifican como miembros en activo y en servicio de la Guardia Civil, por lo que los tres hombres que se encontraban se encontraban allí, dando por cierta la identificación como miembros de la Guardia Civil, adoptan una actitud colaboradora con los que consideraban en ese momento que eran miembros de la Guardia Civil. Los acusados con el ánimo de amedrentarlos y evitar resistencia los golpean repetidamente y los maniatan de pies y manos atrás con bridas a fin de privarlos de su libertad deambulatorio. A continuación transportan el total de la mercancía, hachís, ciento veintiséis kilogramos, a la furgoneta y abandonan a los tres hombres maniatados» y tras sustraerles la documentación y pinchar las ruedas de los vehículos de los vendedores.

Tras recuperar los vehículos que habían aparcado en Marbella, los acusados reparten la droga en los difrentes coches e inician el regreso a Logroño. J.M.A.R. circula por delante del resto de vehículos para alertar de posibles controles policiales. Al llegar a Casabermeja (Málaga) los cuatro vehículos se detienen en un área de descanso, y nuevamente vuelven a intercambiar la droga sustraída y otros objetos de los vehículos. Es allí donde agentes de la Policía Nacional actúan y detienen a A.I.A., J.A.F.L., J.C.A.H., V.S.M. y W.M.A. Del lugar de los hechos consigue huir A.A.G., que será detenido posteriormente en León. J.M.A.R., por su parte, fue interceptado el día siguiente en un hotel de Los Ríos (Jaén).

En el registro de los vehículos, los agentes localizaron dos pistolas simuladas con sus cargadores, una pistola de balines, una escopeta real del calibre 12, dos cajas de cartuchos del calibre 12-70, dos chalecos antibalas y dos antitrauma, un cinturón con una funda táctica que portaba una pistola modelo HK USP Compact 9mmx 19, un segundo cargador con 13 cartuchos blindado, una defensa extensible, una navaja multiusos en su funda, tres navajas, un cuchillo, dos linternas, ocho guantes negros de piel con protecciones, diez lazos negros de los utilizados para maniatar, cinco pasamontañas de color negro, seis chalecos de la Guardia Civil, dos de ellos con su correspondiente funda, dos gorras negras con el emblema de la Guardia Civil, siete camisetas de color negra serigrafiadas con el nombre y emblema de la Guardia Civil, cuatro placas insignia de la Guardia civil con su correspondiente portaplaca y cadena y dos walkie-talkiees, entre otros objetos.

Además localizaron 10.088 piezas de color pardo negruzco envueltas en plástico transparente con una pegatina con el logotipo de una hoja verde de cannabis con un peso neto de 97,653 kilos de hachís de una riqueza del 43,9%. Su valor en el mercado negro podría haber superado los 590.000 euros.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos