«Hay que comer de todo, pero no hay que comerse todo»

Hernández, en su consulta. :: /Justo Rodriguez
Hernández, en su consulta. :: / Justo Rodriguez
José Antonio Hernández / Nutricionista

«Mucha gente tiene el problema del peso y no es consciente de ello»

M. CASADOLogroño

El sobrepeso y la obesidad no es un coto reservado para el ámbito infantil. Su prevalencia en la población adulta también tiene a sanitarios y autoridades en alerta. Según la última Encuesta Nacional de Salud (del 2012) y a la espera de nuevos datos que se conocerán este año, en La Rioja el porcentaje de personas adultas con problemas de sobrepeso es del 38,1%, mientras que quienes sufren obesidad es del 14,9%.

Pero, ¿qué se considera sobrepeso y qué obesidad? «Lo primero es hablar de peso normal, y para ello hay que tratar el IMC (Índice de Masa Corporal) que relaciona el peso en kilos con la talla en metros al cuadrado», explica José Antonio Hernández, director médico de Clínica Nutriestética. Si este número es menor a 20 se habla de delgadez, entre 20 y 25 sería normal, por encima de 25 sería sobrepeso, más allá de 30 se está ante obesidad y si se supera el 40 se trata de obesidad mórbida.

«Mucha gente tiene el problema del peso y no es consciente. Cada vez tenemos más información sobre lo que es la obesidad y el exceso de peso y una buena alimentación, y cada vez comemos peor y hay más problemas por malnutrición y exceso, también por el ritmo de vida...», apunta Hernández. «Más que una enfermedad en sí misma sobre todo es predisponente y agravante de otras muchas enfermedades: problemas articulares, hipertensión, colesterol, alta disposición a la diabetes, más complicaciones en intervenciones, etc.», añade.

«Abusaba de la bollería industrial, de los zumos... La clave ha sido la reducción de azúcares» beatriz martínez / paciente

«Los que deciden tratarse suelen ser más mujeres, aunque cada vez nos cuesta menos venir a los hombres», admite el nutricionista. Pero, ¿cómo afrontarlo? «No nos planteamos el tratamiento como algo para perder peso, sino para aprender a comer de una manera adecuada y como consecuencia de ello se producirá la pérdida de peso, pero no como objetivo», precisa. Y en la dieta diaria destaca un lema: «Sentido común y aplicar una frase: hay que comer de todo pero no hay que comérselo todo, hay que hacer una dieta variada y completa».

Sin embargo, no es la única clave para hacer frente a la obesidad y el sobrepeso. «Suelo decir que esto requiere de una mesa de tres patas, que siempre da estabilidad y no cojea: la alimentación, el ejercicio físico y el control de un profesional, sobre todo en caso de pérdida importante de kilos o de patologías añadidas». «A menudo tendemos a engañarnos mucho, por eso es necesario revisar hábitos y echar mano del sentido común», señala. ¿En qué medida se consigue superar la situación? «Depende del interés: es más un tema de actitud que de aptitud», concluye.

Reeducación en los adultos

Beatriz Martínez, de 41 años, es un ejemplo de quien ha decidido reeducarse en términos alimenticios. «Siempre he sido muy delgada, pero ha habido un cambio en mi metabolismo y sobre todo veía que no me alimentaba adecuadamente», cuenta. Por eso, el año pasado, a través de un regalo, decidió acudir al nutricionista.

«Abusaba de la bollería industrial, de los zumos... La clave ha sido la reducción de la ingesta de azúcar», admite y termina: «Con los hijos estamos más concienciados, pero nos olvidamos de nosotras mismas».

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