La Cocina Económica... de India

Alumnos de la escuela infantil con comedor situada en Anantapur, cuya construcción financió la Cocina Económica. :: cocina económica/
Alumnos de la escuela infantil con comedor situada en Anantapur, cuya construcción financió la Cocina Económica. :: cocina económica

La entidad riojana destina el 7% de su presupuesto -unos 100.000 euros este año- a financiar proyectos de cooperación al desarrollo La institución logroñesa costea una escuela-comedor en Anantapur que atiende a 600 niños

Pilar Hidalgo
PILAR HIDALGO

También en el subcontinente indio saben de la labor solidaria de la Cocina Económica. La institución lleva cerca de dos décadas -concretamente desde el 2000, bajo la presidencia de Domingo Álvarez Ruiz de Viñaspre- incluyendo una significativa partida en sus presupuestos destinada a financiar proyectos de cooperación al desarrollo en los países más desfavorecidos del planeta. Con anterioridad a esta fecha, se realizaban aportaciones de forma puntual y ante catástrofes importantes.

Quizá esta colaboración exterior resulte la acción menos conocida de la centenaria institución riojana, pese a que su compromiso con los más vulnerables de este mundo excede el umbral del 0,7% que para otras administraciones supone todo un reto tratar de alcanzar.

La Cocina Económica comenzó dirigiendo a las regiones más deprimidas el 5% de su presupuesto y en la actualidad les envía el 7%, lo que en el 2017 representó cerca de 100.000 euros.

«Tenemos varios socios y donantes que nos piden expresamente que su dinero se destine en todo o en parte a proyectos de cooperación al desarrollo», explica el actual presidente de la institución, Emilio Carreras.

Acciones clave

Si bien todas las acciones resultan perentorias, una de las que despierta mayor cariño en la entidad se localiza desde el 2014 en Anantapur, una de las zonas más depauperadas de India. Allí, la solidaridad riojana sirvió para sufragar la construcción de una escuela infantil con comedor para 600 alumnos en el pueblo de Seerpi, que gestiona la Fundación Vicente Ferrer.

«En deferencia, tuvieron el detalle de colocar una placa donde se indica que la misma ha sido fundada por la Cocina Económica de Logroño», señala Carreras. Se trata de la única iniciativa en que figura de forma expresa el nombre de la institución riojana, si bien de su ayuda a esta parte del planeta existen más ejemplos. La entidad lleva varios años colaborando con el escolapio logroñés Padre José Alfaro, afincando en Nepal, para ayudarle a construir escuelas, modestas viviendas y contribuir a la manutención de los más frágiles de este rincón del mundo. El presidente de la Cocina Económica precisa que el sacerdote riojano ya ha logrado abrir cerca de media docena de escuelas en Nepal.

La contribución de la institución ha resultado decisiva para ello. Además, cuenta con un matiz destacado: «Las ayudas que prestamos se canalizan a través de personas, fundaciones y congregaciones de confianza total y éstas les llegan allí íntegramente sin gasto alguno». «Y esto la gente lo aprecia», finaliza Carreras.

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