Hoy están citadas las dos menores, que aún no se sabe si declararán

L.J.R. LOGROÑO.

Esta mañana se desvelará en la Audiencia Provincial la gran incógnita que ayer, poco antes de iniciarse la sesión, sobrevolaba en el caso: la declaración o incomparecencia de las dos víctimas. El pasado mes de febrero sus progenitores alegaron ante el tribunal que no iban a consentir que las niñas -que en el momento de los hechos tenían 4 y 6 años de edad- recordaran los hechos que tuvieron lugar en la tarde noche del 20 de julio del 2013 en las instalaciones de la piscinas de Arrúbal.

Aquella negativa obligó a suspender la vista toda vez que el presidente de los tres magistrados del tribunal convinieron que sin la declaración de las menores «se podría vulnerar el derecho a la presunción de inocencia del acusado».

En la mañana de ayer, el letrado de la acusación particular -que solicita para M.M. una pena de 24 años de prisión- rechazó ofrecer información alguna sobre la decisión que han adoptado los padres y que no se conocerá hasta esta mañana. El Ministerio Fiscal ya alertó en la sesión suspendida el pasado 12 de febrero que en caso de que volvieran a negarse podría acusarles de un delito de desobediencia o de obstrucción a la justicia, delitos castigados con penas de hasta un año de prisión o multa de entre 6 y 18 meses.

La defensa, al igual que hizo durante la sesión del mes de febrero, apuntaba en la mañana de ayer que la declaración de las dos menores «era fundamental» para demostrar la presunta culpabilidad de su cliente toda vez que, a su criterio, las grabaciones realizadas tras la detención del acusado carecen de «garantía».

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