Científicos del CIBIR logran poner freno a la metástasis en el cáncer de pulmón

Rafael Peláez, María Martín, Ignacio Larráyoz y Alfredo Martínez, en uno de los laboratorios del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR). :: gobierno de la rioja

Los resultados de la investigación abren una nueva oportunidad para emplear fármacos ya existentes que impidan la propagación de células cancerosas

CARMEN NEVOT LOGROÑO.

Un grupo de investigadores del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR) han descubierto una nueva vía para frenar con éxito la metástasis en el cáncer de pulmón. A grandes trazos, las unidades de Antiogénesis y Biomarcadores y Señalización del centro han conseguido demostrar cómo a través del bloqueo de la integrina Beta 3, una proteína necesaria para la invasión de las células cancerosas del tumor primario, se impide el desarrollo de la metástasis.

La investigación, que ya ha sido divulgada en 'Plos One', una de las publicaciones científicas internacionales de mayor entidad, abre el camino para que fármacos ya existentes dirigidos contra la integrina Beta 3 y empleados, por ejemplo, para la angiogénesis tumoral -Etaracizumab o el Vitaxin- sean utilizados para bloquear la invasión de las células cancerosas y la propagación de la metástasis. Los citados medicamentos, según explicó Alfredo Martínez, jefe de grupo del Área de Oncología del CIBIR, están permitidos para su uso en humanos, aunque en fase experimental, por lo que la pelota estaría ahora sobre los tejados de las agencias española y europea de medicamentos, organismos encargados de su autorización, y en la negociación con la empresa farmacéutica.

«Estamos ante un descubrimiento muy relevante realizado sobre los mecanismos de la metástasis», afirmó ayer la consejera de Salud, María Martín, porque «estamos hablando de que la investigación va a permitir que algo que ya se está utilizando para curar determinadas patologías se emplee para frenar la metástasis, con lo cual se da un paso de gigante».

Por el momento, el estudio se ha llevado a cabo en células de cáncer de pulmón, pero, según Ignacio Larráyoz, jefe del grupo de Biomarcadores y Señalización Molecular del CIBIR, también se podría bloquear la propagación de otros tipos de células tumorales ya que muchas de ellas pueden formar invadopodios, que son las estructuras responsables de la invasión, en las que aparece la proteína integrina Beta 3.

Larráyoz explicó que la novedad del proyecto radica en que hasta el momento se desconocía dónde se ubicaban las integrinas y se ha demostrado que son capaces de «introducirse en la estructura de una de las cosas más importantes que pasa en el cáncer, que es la formación de los invadopodios que van a ser el principio de la metástasis». Todo ello implica que estas proteínas se convierten en una diana terapéutica «más apropiada todavía para dirigirnos a ella».

Precisamente el trabajo llevado a cabo por científicos del CIBIR en colaboración con investigadores del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) y financiado por el Ministerio de Economía, el Instituto Carlos III y el programa Torres Quevedo, aborda el papel que juega la integrina Beta 3 en el proceso de formación de los invadopodios. Se observó que las células en las que se había eliminado la mencionada proteína eran incapaces de desarrollar la formación de estructuras de invasión y «cuando volvimos a reexpresar la proteína nos encontramos con que recuperábamos la capacidad de formación de estructuras de invasión», detalló Rafael Peláez, investigador del grupo de Biomarcadores y Señalización Molecular.

Durante su investigación también validaron que el bloqueo farmacológico con un anticuerpo de la integrina Beta 3 tenía los mismos efectos, de ahí que se abría una nueva vía para el empleo de fármacos ya existentes para frenar la metástasis.

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