Cómo cerrar el grifo... de la luz

Cómo cerrar el grifo... de la luz

El Gobierno de La Rioja publica dos folletos con consejos para ahorrar electricidad

Pablo Álvarez
PABLO ÁLVAREZLogroño

No, no vamos a descubrir la pólvora. Lo que el Gobierno de La Rioja publicó la semana pasada (dos folletos que se pueden consultar en larioja.org/ahorroenergetico) es el ABC del cómo evitar tirar el dinero en la factura de la luz. Pero siempre está bien recordar algunos de esos consejos, y más cuando la dichosa factura seguirá tirando hacia arriba en los próximos meses. Al grano, pues: así puede usted hacer que su casa no gaste (tanta) electricidad.

1. Antes de comprarla: es el momento en el que más puede hacer por ahorrar en su casa. Los edificios deben estar certificados energéticamente, y mejor es una ‘A’ que una ‘G’. Será bueno que las estancias de más uso den al sur, y las que menos, al norte. Luego, cualquier pequeña mejora en aislamiento puede llevar ahorros «de hasta el 30% en calefacción y aire acondicionado», dice el Gobierno de La Rioja: doble ventana, aislamiento de muros, cajetines de persianas...

2. El frigo: Tenga cabeza al colocarlo: cuanto más lejos de hornos y radiadores, mejor. Es bueno mantener la parte trasera limpia (y no diga que eso lo hace mucho, porque no). No lo llene demasiado, y haga como le decía su madre: no abrirlo sin ton ni son. La temperatura: 6 grados en la zona fría, -18 en el congelador. Cada grado de menos es un 5% de consumo.

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3. La lavadora: El 80% de lo que gasta una lavadora se va en calentar el agua. O sea: siempre que pueda, programas de agua fría o poca temperatura. Mejor a plena carga y programas económicos. Usar una secadora es asegurarse un gran consumo, pero si la usa, no se olvide de centrifugar primero la colada.

4. El lavavajillas: Un electrodoméstico que ahorra energía. La alternativa (lavar a mano con agua caliente) es hasta el 60% más caro, además de más lento y con más gasto de agua. Así pues, use el lavavajillas sin miedo, y a plena carga. Y con programas: más temperatura para cuando todo esté sucio, sucio. Y si aclara los platos antes, que sea con agua fría. O no habremos hecho nada.

5. Cocina y horno La tapa de las cazuelas es un buen invento: cocción más rápida, menor consumo. También es un invento la olla a presión, y si es de las «super-rápidas», mejor. Las placas de inducción ahorran el 20% de energía. Si puede elegir, mejor microondas que horno convencional, y ahorrará entre el 60 y el 70% de energía. Pero si se pone a hornear, hágalo con cabeza: no es necesario precalentar si la cocción va a ser larga, y tenga en cuenta que la curiosidad es mala: cada vez que abra la puerta se le irá el 20% del calor.

6. La plancha y la aspiradora: para una prenda, no. Acumule. Comience planchando de menor a mayor calor, y apague el aparato si va a estar 10 minutos parado. En el caso de la aspiradora, la clave está en el filtro: si evita que se sature, gastará menos y hará que dure más.

7. Agua caliente: una temperatura suficiente está entre 3 y 4 grados por encima de la corporal. Superar los 40 es un gasto enorme (e innecesario) de energía. Ducharse consume como cuatro veces menos de agua que bañarse. Y aunque no sea caliente, cualquier consumo de agua es un gasto energético: en su captación, bombeo, limpieza, depuración...

8. La calefacción: Entre el 25 y el 30% de la calefacción se va por las ventanas. Revise el aislamiento. No ponga el termostato a más de 20 grados: cada grado de más es un 7% de consumo. Cierre el radiador en las habitaciones en desuso, purgue los radiadores una vez al año y no los cubra ni obstruya con muebles ni cortinas. Si es calefacción central, lo mejor es que la comunidad instale contadores, repartidores de coste y válvulas termostáticas. No es ninguna tontería: puede ahorrar al año hasta el 30% del consumo total del edificio.

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