«En Cataluña no he sentido maltrato ni desde los ámbitos judiciales ni desde los políticos»

Javier Marca, en un momento de la entrevista. /Antonio Díaz Uriel
Javier Marca, en un momento de la entrevista. / Antonio Díaz Uriel

Javier Marca, presidente del TSJR, quiere dar el empujón definitivo a la Oficina Judicial, así como avanzar en el expediente digital

CARMEN NEVOTLOGROÑO

Desde el pasado jueves es oficialmente el sucesor de Ignacio Espinosa en la planta noble del Palacio judicial. Quince años han tenido que transcurrir para que el despacho que ocupa el presidente del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja (TSJR) haya cambiado de inquilino y para que un riojano de Cenicero haya pasado el testigo a otro riojano pero de Huércanos. Javier Marca Matute (1961) el 'nuevo', como le llaman en los mentideros, regresa a su tierra y lo hace por la puerta grande. Tenía una espinita clavada con La Rioja, donde nunca ha ejercido su carrera profesional, y ahora la herida se cicatriza de golpe. Bajo el brazo trae un buen puñado de buenos propósitos, como dar el empujón definitivo a la Oficina Judicial, avanzar en el expediente digital... e intentar compatibilizar todo ello, si su cargo lo permite, con su labor docente en la Escuela Judicial, en Cataluña. Ahí ha ejercido toda su vida y pese a las críticas habituales a la judicatura asegura que, ni siquiera ahora, en plena efervescencia del independentismo catalán y con el 1-0 a la vuelta de la esquina, se ha sentido deslegitimado ni ha tenido que oír que le llamaran 'juez colonial'.

-Viene a un Palacio de Justicia que ha sido una de las reivindicaciones históricas de La Rioja ¿Le ha dado tiempo a recorrerlo ya?

- Lo he visto muy bien. Que se haya invertido dinero en la justicia en tiempos de crisis es una cosa magnífica y muy de alabar porque la administración de justicia no da mucha publicidad a los políticos. Meter dinero aquí cuando se puede meter en otros ámbitos con más rédito político no es habitual. Han hecho una obra importantísima y magnífica.

-Usted viene de Cataluña, con el 1-O a la vuelta de la esquina, el independentismo en plena efervescencia y con la crítica de algunos jueces que sienten que han intentado deslegitimar su trabajo ¿Diría lo mismo?

- No. Me he sentido muy bien tratado. Sólo he ejercido en Cataluña y me he sentido como en casa. El trato ha sido siempre magnífico y no hemos sufrido nunca maltrato ni desde los ámbitos judiciales ni desde los ámbitos políticos. Yo creo que ni siquiera desde el ámbito de la prensa. En Gerona, que es el núcleo más importante del independentismo, no hemos tenido presión alguna. Es más, hemos sido muy bien tratados. Nosotros hemos hecho la labor propia de quien va a un sitio que tiene lengua propia y hemos hecho el esfuerzo de aprender el idioma. Yo, por ejemplo, soy experto en derecho foral catalán, tengo nivel 'b' de catalán y me permite celebrar juicios en catalán. Todo el mundo habla en catalán y yo hablo en castellano porque me siento más cómodo y nos entendemos perfectamente. No hemos tenido ningún tipo de presión. Es más, en las últimas elecciones he sido presidente de la junta electoral de Gerona y no hemos tenido problema ninguno. Que ha habido que acordar la retirada de banderas de determinados edificios públicos porque eran banderas ilegales... pues se ha ordenado: ¿Hemos salido en los medios de comunicación? No, lo justito. Creo que hay más pábulo mediático que de realidad sobre cómo lo vive la gente.

- Se habla de la aplicación del artículo 155 ¿Se dan las condiciones?

- Esto lo resolverá nuestro presidente del Gobierno. Es una decisión estrictamente política. Creo que las cosas no van a llegar tan lejos, pero es una opinión personal.

- Los altos cargos de la judicatura los nombran los partidos a dedo. ¿Entiende que se pueda cuestionar la independencia judicial?

- Creo que la política de nombramientos está mejorando cada día más en transparencia. Esto de que se nombra a alguien y no se sabe cómo o qué méritos tiene está prácticamente erradicado. Ahora cualquier ciudadano puede acceder a la página del CGPJ, que está en abierto, y va al portal de la transparencia, a nombramientos discrecionales, es decir, no reglados, y clicar en cualquiera de ellos: aparecen los curriculum completos, su programa de actuación, sus méritos, sus capacidades... Un tocho de cada uno de ellos para saber qué ha hecho y qué no, qué sentencias ha dictado. Y todo lo que se hace de cara a la ciudadanía no hay que dudar de ello.

- Viene a una plaza aparentemente tranquila pero que ha tenido cierto revuelo mediático por el caso del chalé del expresidente de La Rioja. ¿Le han puesto en antecedentes?

- Sé lo que he leído en los medios de comunicación y la verdad es que es un asunto que me es absolutamente ajeno y desconocido. Yo siempre confío en la administración de justicia. Me parece que en algunas ocasiones algunos sectores de la prensa individualizan la decisión en una persona, es decir, 'el juez tal hizo tal', pero la decisión va en un auto y es susceptible de recurso y, si lo recurren, lo ven tres magistrados en la Audiencia. A nadie se le escapa que una decisión unipersonal tiene un trayecto temporal hasta que lo revisa un órgano superior que es el que, en definitiva, tiene la competencia final. Es el que decide si finalmente tiene que archivarse provisionalmente, definitivamente o reabrirse. Yo he estado en una Audiencia y eso es lo que he hecho todos los días.

- El tema de Sanz salió al tiempo que las presuntas presiones recibidas por los fiscales en el caso de Murcia, con el expresidente Pedro Antonio Sánchez. ¿Usted ha recibido presiones?

- En realidad debe ser que somos muy insignificantes, pero no es que yo no haya recibido presiones, sino que no tengo la constancia ni siquiera la duda de que alguno de mis compañeros, y he trabajado con muchos durante mucho tiempo, haya recibido presiones. Es más lo que la gente sospecha.

- En su entrevista en el CGPJ en el proceso de selección del nuevo presidente del TSJR presentó un plan con 75 propuestas para La Rioja ¿Cuáles son los más urgentes?

- Tengo una previsión teórica, pero uno no puede ser tonto de llegar a un sitio nuevo, donde el que menos sabe de la realidad eres tú, y pretender hacer cosas que no sabes si van o no van. Todo está sujeto a un estudio detenido y profundo de cuáles son las necesidades reales de la administración de justicia en La Rioja. No obstante, sí que tengo unas ideas muy claras de por dónde van a ir los tiros. Una de ellas es la nueva Oficina Judicial. Vengo de Cataluña y está muy desarrollada, entonces sé cuáles son las grandísimas ventajas y los problemas que plantea. No está tan desarrollada en La Rioja como sería necesario. Se ha invertido muchísimo esfuerzo económico y humano en el nuevo Palacio de Justicia y ahora se trata de afrontar nuevos retos y, a mi entender, la Oficina Judicial es importantísima.

- ¿Y el expediente digital?

- Sí, es el segundo aspecto sobre el que me gustaría trabajar. Todo está previsto pero todo el mundo sabe que está generando problemas de utilidad y esto no tiene que llevarnos a obstaculizar su avance, sino a solventar los problemas que son diferentes en cada jurisdicción. El expediente digital está muy bien pero lo que se precisa es que sirva como instrumento para el juez.

- ¿Qué le sigue en su lista?

- El tercer aspecto que me parece fundamental es el de la unificación de criterios, es decir, desde la presidencia del TSJR tenemos que instar a que se mejore o se profundice en la unificación de criterios por distintos ámbitos jurisdiccionales. Uno de los elementos esenciales del concepto de lo justo es el concepto de la seguridad jurídica y lo que atenta contra la visualización de la justicia por parte del ciudadano es que dos casos muy similares se enjuicien de manera diferente con resultados diferentes. Otro de los aspectos sería el de la resolución extrajudicial de los conflictos. Ahora viene una auténtica avalancha de cláusulas suelo y condiciones general de contratación y vamos a tener que hacer un seguimiento del juzgado para ver los números. Hay que ver si ha asumido una mayor carga competencial de la que puede, es decir, ver si colapsa. Las primeras resoluciones serán objeto de recurso y la carga de trabajo se va a trasladar a la Audiencia Provincial con sus cinco magistrados que ya están en los límites de carga de trabajo muy por encima de lo que les sería exigible.

- La lucha contra la violencia de género, ¿está en su lista?

- Ocupa el primer puesto en mi lista de prioridades. Desde el TSJR tenemos que colaborar en lo que podamos e intentar limitarla. Creo que como todo es una labor de trabajo, trabajo y trabajo. Trabajo en educación y en prevención. Son nuestros dos grandes caballos de batalla. Pensar que nadie va a matar nunca a su cónyuge o a su mujer es una frivolidad. La delincuencia cero en esta materia no existe porque los graves delitos contra las personas se cometen siempre contra los cercanos. Nadie va hasta Australia para matar ahí a alguien que no conoce: acaba matando al vecino, padre, al hermano, a la madre y fundamentalmente a las parejas porque son los más cercanos y se produce el conflicto. Esto no se va a evitar nunca, siempre ha habido asesinatos y siempre los habrá, pero se pueden reducir sustancialmente los números a través de la educación. Es una labor de toda la sociedad pero en esto no nos podemos apartar. El segundo gran ámbito es de la protección. Creo que se están haciendo las cosas razonablemente bien. El número de órdenes de protección que se solicitan es cada vez mayor y el número de las que se otorgan es también cada vez mayor.

- Hay una petición que se repite desde hace años, la creación del Juzgado de lo Penal número 3 ¿Va a mirar números?

- Para el tercer juzgado de lo Penal no hace falta mirar números. Ya lo hice y en mi entrevista con el CGPJ les dije que iba a pedir una plaza. El volumen de trabajo que asumen los dos juzgados de lo Penal es inaceptable y va a haber que reclamarlo tantas veces como sea y en los foros que se precise. De todas las posibilidades de plazas de creación esta es la única que es imperiosa y no cederemos en ella bajo ningún concepto salvo que la gente empiece a delinquir menos, pero no lo veo. Luego están las dos salas de lo Contencioso-Administrativo y de lo Social que tienen que estar conformadas por tres magistrados. Es así como está diseñado y así tendrá que ser. También habrá que ver la Audiencia Provincial que tiene cinco magistrados en sala única, Civil y Penal, porque las salas únicas están desapareciendo ya que los jueces no pueden saber de todo. La especialización permite una mayor efectividad en el trabajo. Por tanto, hay que intentar un sexto magistrado que nos permita disgregar la sala en una sola Civil y una Penal. Eso es lo lógico y lo razonable.

- ¿Conoce ya al presidente de La Rioja, José Ignacio Ceniceros?

-Sí, lo conozco desde hace tiempo. Hemos coincidido en actos oficiales y lo conocía personalmente. Me parece una persona magnífica, muy agradable y cercano. Creo recordar que la primera vez que nos vimos fue en fiestas de mi pueblo. Estuvimos compartiendo ágape y me pareció buen conversador, un tipo muy afable.

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