Una Cataluña fuera de Europa arriesgaría ventas por 540 millones al año en La Rioja

Plantilla del grupo Starglass en El Sequero, una empresa que destina a Cataluña la mitad de sus ventas en el mercado nacional / Sonia Tercero

La salida del euro del principal proveedor de los riojanos elevaría los aranceles despojándole de toda competitividad frente al resto de regiones

María José González
MARÍA JOSÉ GONZÁLEZLogroño

Sobre la bocina (en el último día hábil en el Parlamento catalán antes del inicio de las vacaciones), los partidos nacionalistas Junts pel Sí y la CUP registraron la proposición de ley de referéndum de autodeterminación, con la que pretenden dar cobertura legal a la consulta que el Gobierno de Carles Puigdemont desea convocar para el 1 de octubre, dentro de dos meses exactamente, sobre la independencia de Cataluña. Se trata del último paso que dan los promotores de un desafío secesionista que lleva años generando inestabilidad institucional y que, hasta ahora, no ha tenido perjuicios sobre los flujos comerciales entre Cataluña y el resto del país.

Sin embargo, en el hipotético caso de que la 'desconexión' prosperara, el coste económico sería más grave para Cataluña que para La Rioja porque esa comunidad es hoy por hoy la principal proveedora de los riojanos pero, aun siendo un cliente notable, no es el principal destino de las ventas de La Rioja al resto del país. Así se desprende del informe sobre balanzas comerciales entre autonomías del Centro de Predicción Económica (CEPREDE), con datos del 2016 y recopilado por Convivencia Cívica Catalana. Un estudio que tiene por objetivo situar en «el debate político catalán un asunto que a menudo se olvida: de dónde provienen gran parte de las ventas y de los ingresos que sostienen la riqueza de Cataluña», destacan sus autores.

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Si las formaciones nacionalistas consiguieran declarar unilateralmente la independencia, la economía catalana se arriesgaría a perder unas ventas en La Rioja por valor de 540 millones de euros al año, el 20,4% del total de las compras que la comunidad hace al resto de España, superando las ratios del País Vasco (12,7%) y de Navarra (12,5%). Cataluña se jugaría ese liderazgo del ranking no sólo por un eventual boicot de los consumidores riojanos a sus productos: la secesión conllevaría su salida de la UE y de la zona euro, los aranceles encarecerían sus exportaciones, se impondría un efecto 'frontera' y otras comunidades ganarían competitividad.

La Rioja, por su parte, se jugaría en ese hipotético escenario soberanista unas ventas de 286,5 millones al año. Cataluña es la cuarta comunidad de España a la que más venden las empresas riojanas, representando 11,5% de las 'exportaciones' de La Rioja al resto del país. Un ranking que encabeza Castilla y León, con el 29,6% de las operaciones, seguida por Navarra y el País Vasco, con el 14,9% y el 14,8% de las ventas totales de La Rioja, respectivamente. En este caso, la inseguridad que generaría la situación política para las multinacionales radicadas en Cataluña (principales clientes de muchas empresas riojanas) podría llevar a no pocas a replantearse su continuidad y optar por la deslocalización en otros territorios.

Ampliando el zoom a la fotografía que retrata el conjunto del país, Cataluña fue en el 2016 la autonomía más beneficiada por el comercio interregional, con un superávit comercial de 17.900 millones de euros, según el informe de CEPREDE. A continuación, Andalucía (8.084 millones) y Galicia (6.464 millones) fueron las comunidades con un mayor saldo comercial positivo. Por el contrario, Madrid registró el mayor déficit comercial (-13.585 millones), junto a Aragón (-6.423 millones) y Canarias (-6.276 millones). La Rioja se encuentra también entre las autonomías con una balanza interregional negativa, ya que en el 2016 compró 155 millones de euros más al resto de España de lo que vendió.

Sin embargo, el superávit comercial de Cataluña con el resto de España contrasta con un importante déficit con el extranjero de 12.683 millones. La Rioja, por el contrario, registra un saldo exterior positivo de 452 millones. Es decir, las empresas catalanas tienen mayor dificultad para vender fuera que dentro de España y a las riojanas les ocurre lo contrario.

Por último, el informe se fija en la importancia del resto de España para la economía catalana: once de sus veinte principales mercados son comunidades autónomas. De hecho, el principal cliente de Cataluña no es ningún país extranjero. Es Aragón con 10.782 millones.

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