La casa de 'El Inglés' se abre a los riojanos

Encuentro de José Ignacio Ceniceros con el grupo que ayer estrenó las visitas guiadas por el Palacete. :: Sonia Tercero/
Encuentro de José Ignacio Ceniceros con el grupo que ayer estrenó las visitas guiadas por el Palacete. :: Sonia Tercero

El Palacio de Gobierno celebra su 150 aniversario con visitas guiadas (y ya completas) durante el mes de noviembre

Estíbaliz Espinosa
ESTÍBALIZ ESPINOSALogroño

Ciento cincuenta años contemplan al Palacio de Gobierno de La Rioja, conocido popularmente como 'el Palacete', y de ahí que durante este mes de noviembre (todos los viernes a las 19.00 y sábados a las 11.30) abra sus puertas al público. La primera de estas visitas guiadas reunió ayer tarde una veintena de ciudadanos, quienes durante una hora pudieron recorrer sus acicaladas estancias y disfrutar del confort victoriano que reina en este edificio, sede de la Presidencia del Gobierno regional desde 1982. Antes (entre 1932 y 1982) lo fue de la Diputación Provincial de Logroño y en sus orígenes, vivienda de Andrés Isidro Bretón y sus descendientes, la familia Íñiguez.

El inmueble que se levanta en el número 3 de Vara de Rey es una edificación 'a la inglesa', fruto de los casi diez años de residencia de Bretón en la capital británica. Se construyó entre 1864 y 1867, y para su inauguración organizó una brillante fiesta cuyo banquete fue servido nada menos que por el restaurante Lhardy.

Pero para hablar de su fortuna habría que remontarse a la de Sebastián Martínez Pérez, originario de la aldea de Treguajantes, quien amasó un gran capital como comerciante y prestamista. También poseía bodegas de vino en Jerez y Sanlúcar, lo que llevó a Londres a uno de sus sobrinos, Sebastián González, para comercializar sus caldos. El emporio de este último acabará finalmente en manos de Andrés Isidro Bretón, su sobrino-nieto, quien mandó construir el palacete conocido entonces como la casa de 'el inglés' y que apenas pudo disfrutar durante un año, antes de morir.

A fecha de hoy el edificio conserva elementos típicamente londinenses, como sus ventanas de 'guillotina', el denominado patio inglés a modo de foso que rodea el edificio, las chimeneas de sus diferentes estancias (la del Salón Rojo aún conserva las manillas de los tiros) o unas pequeñas ménsulas con cabezas de león (símbolo de Inglaterra). Originales son también las estructuras de las que colgaban ricos cortinajes, puertas de madera casetonadas con grandes jambas y alguna piezas textil.

Aquellos salones de baile, gabinetes, habitaciones e incluso salas de billar hoy son estancias para visitas y reuniones, para el Consejo de Gobierno y despacho del presidente José Ignacio Ceniceros, quien ayer se sumó por sorpresa a la visita guiada por su 'segunda casa'.

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