El PP cántabro, en los tribunales

Prueba de que Mariano Rajoy cerró en falso los congresos regionales que siguieron a su entronización a la búlgara en el cónclave de Caja Mágica es que no sólo el PP riojano vive desde entonces dividido: regiones como Cantabria exhiben sus propias cicatrices. Que incluyen pinchazos telefónicos y sospechas de apaños de votos. Y que acabarán en mayo ante la justicia. La candidatura derrotada explora si encuentra en los tribunales el triunfo que le negaron las urnas.

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