Cambiar para que nada siga igual

Cambiar para que nada siga igual

Las novedades en el grupo del PP terminan de desfigurar su composición inicial

Jorge Alacid
JORGE ALACIDLogroño

Calienta, que sales. La orden célebre que todo entrenador habrá dictado alguna vez a sus pupilos sirve para inspirar el carrusel de cambios introducido por José Ignacio Ceniceros, como piloto de la nave popular por las procelosas aguas de la legislatura sin mayoría absoluta. Un frenesí de idas y venidas en el grupo parlamentario que ha terminado por desfigurar casi por completo la composición inicial de la candidatura: una lista confeccionada para gobernar sin aliados que se demostró incapaz de someterse al actual modelo de acuerdos con la oposición. De ahí, y del triunfo de Ceniceros en el congreso de Riojafórum, nace la actual confección del grupo que respalda al Gobierno.

El grupo parlamentario del PP, del 2015 al 2018

1 Pedro Sanz. Encabezaba la lista del PP; tras perder la mayoría absoluta, dejó paso a José Ignacio Ceniceros previo nombramiento como senador autonómico.

2 Concepción Arruga. Como número dos de la candidatura, ejerció como portavoz parlamentaria hasta que el nuevo equipo dirigente la relevó de su cargo.

3 Carlos Cuevas. Inició la legislatura como diputado raso, pero en la primera crisis de Gobierno fue nombrado consejero de Fomento.

4 Ana Lourdes González. Otra gran beneficiaria del acuerdo a tres bandas con Ciudadanos: con Ceniceros al mando y Sanz en el Senado, ascendió a presidir el Parlamento.

5 José Ignacio Ceniceros. De número cinco de la lista, a presidente del Gobierno.

6 Regina Laorden. Relevada el martes, deja su acta y los cargos que atesoraba, como el de portavoz adjunta.

7 Carmen González Cuevas. Sin novedad: sigue como parlamentaria.

8 José Luis Pérez Pastor. Poco después de ser elegido, dejó su escaño. Le relevó Álvaro Azofra.

9 Luis Martínez Portillo. Un caso similar al de Pérez Pastor: abandonó el Parlamento recién recogida su acta para que pudiera entrar como diputado Emilio del Río. Una maniobra de Pedro Sanz.

10 Jesús Ángel Garrido. De diputado raso, a portavoz parlamentario. Afín al sector ganador en el congreso de Riojafórum.

11 Pedro Sáez Rojo. Sigue de parlamentario, pese a su militancia en el sector que apoyó a Cuca Gamarra.

12 José Félix Vadillo. Fiel seguidor de Sanz, continúa en el Legislativo, como secretario primero de la mesa.

13 Noelia Moreno. También sin novedad: sigue en el Parlamento.

14 Yolanda Preciado. La alcaldesa de Alfaro tampoco se ha sumado al carrusel de idas y venidas.

15 Raquel Sáenz. Protagonista de un reciente viaje, del Parlamento al Gobierno. Deja vacante su puesto como portavoz adjunta. Como número 15, fue la última integrante de la candidatura del PP en ser elegida.

16 ÁlvaroAzofra. Se aprovechó de la vacante dejada por Pérez Pastor para acceder a su escaño.

17 Emilio del Río. Otra víctima de la endiablada lista del PP: se quedó en puertas del Parlamento, pero luego entró por un tiempo tras la vacante de Portillo. Finalmente, fue elegido diputado en Cortes y se fue a Madrid.

18 José Luis Sanz. Pudo haber entrado en la Cámara con la renuncia de DelRío, pero dejó pasar la vez.

19 Noemí Manzanos. Diputada de carambola: se fue Del Río, Sanz rechazó el escaño y ella lo recogió.

20 Esther Agustín. Regresa al Parlamento, gracias a la salida de Raquel Sáenz hacia Fomento.

21 Catalina Bastida. La última (por ahora) incorporación: releva a Regina Laorden.

Quien maneja ese bisturí de nunca acabar puede estar satisfecho: todo, o casi todo, ha cambiado. Nada volverá a ser igual. Antiguos aliados de Pedro Sanz se dedican hoy a mirar las agujas del reloj, a ver cuándo termina el pleno; los desheredados de ayer, sospechosos de no aclamar al jefe máximo con el grado de adhesión esperable, pasan a la primera línea. Y la lista se sigue moviendo para que ingresen en el Parlamento quienes se quedaron fuera en las elecciones pero exhibieron en Riojafórum un sobresaliente protagonismo en favor de la candidatura vencedora.

Esos movimientos tienen su epicentro en aquella candidatura cuyos miembros posaban en paz y armonía (cara a la galería) ante el Legislativo en abril del 2015. Puesto que los votantes dejaron en puertas a unos cuantos favoritos del entonces líder, Sanz reaccionó con una dosis de su estilo de gobernar: forzó las cosas para que accedieran a sus escaños quienes, como por ejemplo Emilio del Río, se habían quedado fuera de ese puñado de 15 diputados que alejó al partido de la mayoría absoluta. El acuerdo con Ciudadanos generó otra ración de novedades: así como Sanz tomó rumbo al Senado, Ana Lourdes González ascendió a la presidencia del Parlamento. Después llegó la crisis interna, que terminó de confeccionar un grupo más del gusto de la actual dirección. Otros cambios obedecieron a la necesidad de situar en el Consejo de Gobierno a algunos leales a Ceniceros: el más reciente caso, el de Raquel Sáenz.

La también alcaldesa de Jalón deja por cierto no sólo su acta, sino el cargo de portavoz adjunta. La otra portavoz era Regina Laorden, la última en despedirse. Jesús Ángel Garrido las relevará en los próximos días. Mirará a su alrededor, seleccionará a dos parlamentario/as y les dirá eso de calienta. Que sales.

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