Se buscan cocineros y ayudantes con experiencia

Un cocinero se afana en preparar un plato en la cocina de un restaurante. :: l/L.R.
Un cocinero se afana en preparar un plato en la cocina de un restaurante. :: l / L.R.

La demanda de profesionales se dispara en las fechas próximas a la Navidad con las celebraciones | Pese a la proliferación de ofertas de trabajo, los profesionales del sector se quejan de sueldos exiguos, exceso de horas y escasas libranzas

Pilar Hidalgo
PILAR HIDALGOLogroño

'Se necesita cocinera o ayudante de cocina, con experiencia', reza el anuncio que se puede leer algunos días en las páginas de clasificados de Diario LA RIOJA. María Martínez ha abierto recientemente un bar-cafetería en Logroño y requiere personal para preparar los menús y platos combinados que sirve en su establecimiento. Su caso obedece a la puesta en marcha de un nuevo negocio, pero admite que la profesión de cocinero o ayudante de cocina registra una gran demanda, sobre todo en estas fechas cuando se aproxima la Navidad y proliferan las cenas de empresa, familia o amigos.

«Cada mañana cuando abro el correo electrónico, tengo cantidad de e-mails que me piden exalumnos para trabajar», reconoce la directora de la Escuela de Hostelería y Turismo de La Rioja 'Camino de Santiago' en Santo Domingo de la Calzada, Mari Carmen Sanz. «La demanda es constante desde hace bastantes años, tanto a nivel nacional como internacional. Ahora se van unos alumnos a Singapur», señala.

LOS DATOS

Ejemplos de salarios en La Rioja, según convenio
Jefe de cocina en hotel de 4 estrellas
1.549,63 euros.
Ayudante de cocina en hotel de 4 estrellas
1.271,16 euros.
Jefe de cocina en hotel de 1 estrella u hostal
1.094,90 euros.
Ayudante de cocina en hotel de 1 estrella u hostal
1.029,55 euros.
Jefe de cocina en un restaurante
1.085,16 euros.
Ayudante de cocina en un restaurante
1.034,08 euros.
Convenio colectivo para la actividad de restaurantes, cafeterías y salas de fiesta
Jornada laboral
La jornada laboral anual de trabajo real y efectivo será de 1.788 horas, tanto en la jornada partida como en la continuada.
Distribución
La distribución de la jornada no tiene por qué ser homogénea, pudiéndose superar la jornada normal diaria hasta un máximo de 10 horas de trabajo efectivo diario y siempre que no supere en cómputo anual la jornada máxima establecida y respetando los descansos mínimos establecidos, debiendo de mediar un descanso mínimo, entre jornada y jornada de 12 horas. En la jornada partida cada uno de los dos periodos de trabajo tendrá una duración máxima de cinco horas y mínima de tres, debiendo existir un periodo de descanso ininterrumpido mínimo de dos horas de duración entre ambos.
Descanso semanal
Los trabajadores tendrán derecho a un descanso semanal de día y medio.
Convenio colectivo para la actividad de hoteles, hostales, pensiones y fondas
Jornada laboral
La duración máxima de la jornada ordinaria, tanto en la jornada partida como continuada, será de 1.777 horas de trabajo efectivo.
Descanso semanal
Siempre y cuando las necesidades de la empresa lo permitan, los trabajadores disfrutarán de dos días consecutivos de descanso semanal y tendrán derecho a seis fines de semana completos al año, con un mínimo de un fin de semana cada dos meses (excluyéndose los de las vacaciones).

El sector se rifa a los profesionales formados en la ciudad calceteanse, tanto por el prestigio del centro como porque este oficio no conoce el paro. «Los chavales enseguida salen a trabajar. De hecho, hay gente que se ha sacado otras carreras y que acude aquí a realizar ciclos de cocina porque saben que acabarán con trabajo», indica la responsable de la Escuela de Hostelería y Turismo de La Rioja.

«Gente con otras carreras estudia cocina porque sabeque tendrá un puesto», dicen en la Escuela de Hostelería

Sanz atribuye esta alta empleabilidad al repunte del consumo tras los años de crisis económica («la gente sale más a cenar») y al «poder mediático de los programas de cocina». «En todos los canales hay algún espacio y eso da mucha fuerza», sostiene.

Reparto de comida en bandejas.
Reparto de comida en bandejas. / L.R.

«También influye el crecimiento en el ámbito del turismo y de las pernoctaciones que está experimentando la región», agrega el director de la oficina de Randstad en Logroño, Javier Ruiz de Gopegui. Ruiz de Gopegui, quien maneja a diario decenas y decenas de ofertas de empleo, certifica que «la hostelería y el comercio, que van muy de la mano, son los dos sectores que más se están desarrollando, con un notable incremento en relación al 2016».

Disparidad

Cierto es que la profesión registra una importante demanda, pero también, y según aseveran los propios cocineros, que no es oro todo lo que reluce entre fogones. Salvando que hay restaurantes y restaurantes (de mayor o menor categoría, en los que se pueden dar situaciones muy dispares), los propios trabajadores señalan que a menudo en los locales de nivel medio-bajo se producen «muchos abusos». «Las condiciones no son buenas», afirma Xabier, un cocinero con más de una década de experiencia en el sector.

«Se trata de un oficio muy duro, ya que cuando los demás están de fiesta, tú trabajas», afirma un chef

¿Las principales quejas? «Los sueldos no van acordes con lo que se trabaja, siempre más de 8 horas por jornada; no te pagan esas horas extra y las libranzas resultan escasas. Puedes librar un día y una tarde, pero a veces no van seguidos y no te avisan con antelación», expone.

A esto añade que, entre pucheros, existe «mucho intrusismo profesional», principalmente en los locales de menor categoría. Y algo de lo que no se escapa ninguna cocina es que «trabajas bajo mucha presión porque lo mismo tienes que sacar 150 platos en una hora y media». «Debes correr, ser ágil y muy organizado», continúa; pese a lo que apunta que esto no evita «los piques entre la sala y la cocina».

Preparación de platos en la 'caldera' de una cocina a la hora del servicio.
Preparación de platos en la 'caldera' de una cocina a la hora del servicio. / L.R.

Ante esta tesitura, no oculta que «la de cocinero constituye una de las profesiones con más rotación». «La gente se quema y se ofusca por la tensión; así que en cuanto llevas un par de trabajos, ya sabes dónde te has metido». De forma que precisa que «no es normal que un cocinero dure quince años en la misma cocina».

Xabier concreta que, un profesional en un restaurante de nivel medio en nuestra región, puede cobrar unos 1.100 euros al mes, «cuando haces siempre más de 50 horas a la semana». Contrapone que en la vecina Álava «los convenios se respetan más». «Sólo con cruzar el Ebro, en Laguardia por ejemplo, puedes ganar 200 o 300 euros más al mes. Y eso que Laguardia es un pueblo, y no una capital como Logroño».

«Se trata de un oficio muy duro. Te tiene que gustar mucho porque cuando los demás están de fiesta, tú trabajas», comenta otro joven chef, Álvaro. «En esta profesión resulta muy complicado encontrar un empleo ideal, que se te pague lo que se te tiene que pagar y disponer de buenas condiciones en cuanto a libranzas o vacaciones», declara.

Elevada rotación

Ambos achacan la elevada rotación en el sector a una multiplicidad de factores. El principal, la búsqueda de mejores condiciones laborales. Pero también otras: «porque te cansas de estar en el mismo sitio, sufres estrés o porque consideras que has aprendido ahí todo lo que podías aprender», enumera Álvaro.

Pese a todo, a los que perseveran entre fogones les mueve «la vocación». «Si esto no te gusta, resulta imposible que aguantes mucho tiempo», confiesa Xabier. Y eso aunque «no me ha faltado trabajo ni un sólo día porque siempre hace falta un cocinero en alguna parte».

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