«El turista extranjero es fundamental»

«El turista extranjero es fundamental»

C.N.Logroño

«El turista extranjero es fundamental porque entiende el enoturismo de otra forma»

Bodegas Franco Españolas son un referente en cuanto a turismo extranjero. Durante el pasado año, unos 2.500 visitantes foráneos recorrieron sus instalaciones, el 20% del total. La clave, según explica Elena Pila, responsable de Enoturismo, es ofrecerles actividades experienciales vinculadas, generalmente, a la gastronomía, como catas maridadas o convertir al visitante en enólogo por un día, además de ofrecer ludoteca en varios idiomas.

¿Cómo atraer al visitante de fuera de España? Fundamentalmente a través de las ferias y turoperadores extranjeros, aunque «también nos apoyamos bastante en los importadores que tenemos porque a través de agencias con las que tienen contacto nos sirven como fuente de atracción». Elena Pila considera que este turista es fundamental porque, por lo general, «entiende el enoturismo de una manera diferente al nacional y tiene un potencial de gasto mayor. Además, disfruta del día laborable y es un turista muy interesado por la cultura del vino».

Asegura que se siente satisfecha con el papel que juegan en la promoción el Gobierno de La Rioja y los gobiernos locales, aunque el Ejecutivo central «podría dar mayor impulso al enoturismo porque somos un país vitivinícola, como Francia y, sin embargo, en España el peso que tiene la facturación del turismo vitivinícola es mucho menor que el que tiene en Francia».

«Sería imprescindible un vuelo en horario competitivo, que responda a las necesidades»

En Bodegas Murrieta cerraron el 2017 con un incremento de sus visitantes extranjeros. Si en el 2016 representaban poco más del 29% del total, el año pasado fueron el 39,7% procedentes, sobre todo de EEUU, Reino unido y Alemania. Un aumento que su director de Comunicación y Marketing, José Carlos García, atribuye a que sus vinos están presentes en 98 países y «eso hace que tengamos una presencia importante y que para el cliente, cuando viene a España y quiere hacer turismo de interior, somos un referente de calidad». Una vez aquí, pueden disfrutar de una amplia gama de catas, todas ellas maridadas.

Asegura que en ese mensaje de calidad de Rioja, que ellos tratan de transmitir, se han sentido respaldados por las instituciones «en momentos puntuales» pero entiende que este apoyo debería ser mayor, «más rotundo y claro, porque es un exponente de turismo de calidad al que no se le está prestando la suficiente atención que se debería».

A su juicio, pequeños gestos supondrían grandes pasos. Sería suficiente poner un vuelo con horario competitivo para favorecer el turismo. «Un horario que responda las necesidades que existen», apunta. «En Barajas, que es donde llegan más vuelos, ¿cómo vamos a tener un vuelo para visitar una bodega a las ocho de la tarde? llegan a la hora de dormir y al día siguiente el vuelo de vuelta es a las 7.30 horas. Entonces, los grupos que vienen tienen que hacer la primera noche y al día siguiente visitar la bodega y pasar otra noche para madrugar al día siguiente para coger el vuelo de vuelta». Bastaría con que el mismo vuelo que va a Madrid, vuelva y el que regresa a Logroño, retorne a la capital. «Nos gustaría que nos apoyasen por lo menos en ese tema».

En la pasada feria de Fitur, comenta que hablando con bodegueros de otros países, les contaban los apoyos de sus administraciones públicas, como en Oregón, donde, por ejemplo, las instituciones asumen el coste de facturar la caja de vino para que cada uno de los turistas que visitan las bodegas se lo puedan llevar sin costes. «Tampoco es tanto dinero y potencias que compren vinos de calidad».

«El problema es que no compran vino porque no pueden llevarlo en el avión»

Paradójicamente, en Bodegas David Moreno, situadas en Badarán, en plena ruta de la lengua, a escasos kilómetros de San Millán de la Cogolla y de los monasterios de Yuso y Suso, la presencia de turistas en sus instalaciones es simbólica. Apenas representan el 5% de los miles de visitantes que reciben cada año. Así lo explica Gemma Moreno, para quien esta escasa presencia de visitantes foráneos tiene su explicación en que este tipo de turista que viene a La Rioja con intención de ver bodegas elige sobre todo la ruta del vino o la zona de Haro y si les apetece conocer Logroño visitan las del entorno de la capital o incluso las que hay en La Rioja Alavesa.

Asegura que desde Bodegas David Moreno trabajan muy bien el enoturismo aunque sí les gustaría recibir a más extranjeros porque, por lo general, «deja más dinero». «El problema -abunda- es que no compran porque no pueden llevárselo en el avión». En definitiva es un visitante que interesa porque también «es una forma de que te conozca fuera y porque cuantas más visitas se reciban de todos los países, mejor». En cuanto al respaldo de las instituciones para fomentar el turismo extranjero que se embarca en el camino de la lengua, asegura que en su caso concreto no se sienten abandonados por la Administración «ni tampoco sentimos que no nos apoyen», afirma.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos