BITCOIN

MARTÍN TORRES GAVIRIA

Me llamó tanto la atención un anuncio en el metro de Londres que no me resistí a hacerle una foto con el móvil ante la atónita mirada de los londinenses y la vergüenza de mi hijo Javier. El cartel publicitario decía: «Todo comercio implica riesgo. Invierte solo el capital que estés dispuesto a perder». Se publicitaba una plataforma de inversión de criptomonedas. Para entender qué es una criptomoneda hay que tener fe. Es decir, hay que creer en lo que no se ve.

Actualmente, existen en el mercado más de seiscientas criptomonedas siendo bitcoin y ethereum las más demandadas. El bitcoin fue creado en el 2009 por Satoshi Nakamoto, un seudónimo del que se cree está detrás el australiano Craig Steven Wright. Un seudónimo en honor de Nakamoto, filósofo de Osaka del siglo XVIII cuya frase célebre era: «La ocultación es el inicio del hábito de la mentira y el robo».

Nunca una frase podría definir mejor a las criptomonedas. El bitcoin es una moneda electrónica que se puede guardar, sirve para pagar bienes y servicios, es divisible y tiene soberanía ya que nadie puede crear más bitcoins, es limitada y no puede haber nunca más de 21 millones. Tiene autonomía y puede ser enviada a cualquier lugar, cualquier cantidad y en minutos (excepto estos últimos días que el colapso de ventas están dificultando su liquidez). Todas sus transacciones y apuntes contables quedan registrados en un blockchain. Algo así como un monedero electrónico altamente seguro (en teoría porque para los hackers nada es imposible). Estas monedas nacen buscando una libertad ficticia y sobre todo estar fuera del control de las autoridades monetarias. Y es ahí precisamente donde radica su problemática porque dentro de ese mundo utópico están las rapiñas esperando su oportunidad. Los hackers han vulnerado los sistemas y han robado los monederos electrónicos de plataformas comercializadoras de bitcoins de Corea del Sur ocasionando su quiebra (posiblemente ciberataques de Corea del Norte). Bien es cierto que en los primeros nueve meses del año pasado se revalorizó el 400%, pero todo lo que sube baja y si es una burbuja explota. El Banco Central Chino recomienda prohibir su compra-venta y planea cerrar las plataformas de criptodivisas. China ha contribuido, a conciencia, al reciente desplome del bitcoin. Hay quien ve similitudes entre la situación actual de la valoración de esta moneda virtual con la burbuja de los tulipanes de Holanda en el siglo XVI. La Comisión Nacional del Mercado de Valores considera que es un producto complejo, de alto riesgo y sin control de mercado por lo que aconseja a los inversores minoristas que se abstengan de adquirir criptomonedas. Me temo que al final a todos aquellos que les explote la burbuja en la cara los veremos en las calles con pancartas exigiendo al gobierno de turno que les devuelvan su dinero. Se les habrá pasado por alto el anuncio que fotografié en el que les indicaba que solo hay que invertir el dinero que se está dispuesto a perder.

Martín Torres Gaviria

Miembro de European Financial Planning Association España

Twitter @MTorresGaviria

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