El bilingüismo se busca en las academias de idiomas

Darren Clarke durante una sesión de inglés en Helen Doron. :: J.h./
Darren Clarke durante una sesión de inglés en Helen Doron. :: J.h.

Los centros de Inglés proliferan en la región entre las críticas de las asociaciones de padres hacia el modelo idiomático del sistema educativo

L.J.R LOGROÑO.

A medio camino entre la obsesión de los padres por ofrecer a sus hijos el nivel de inglés que ellos nunca alcanzaron y la necesidad futura de sus pequeños de dominar la lengua de Shakespeare, los centros de Inglés se han convertido en los grandes impulsores del negocio de la educación particular. Es la respuesta privada a lo que, desde FAPA Rioja, Kilian Cruz-Dune llama el «gran fracaso del país». Carlos Torres (CONCAPA Rioja) habla de desajustes: «No tiene sentido que los contenidos en los colegios no sean los de los títulos oficiales».

Los centros Helen Doron y Kids&Us son dos de las propuestas que vienen a cubrir esas carencias. Y lo hacen con un enfoque antagónico al de los centros escolares para, aseguran, conseguir que sus alumnos sean los que mejor inglés de La Rioja hablen el día de mañana.

Darren Clarke, director del centro de Helen Doron en Logroño, explica que «el propósito es que el niño alcance un segundo idioma y tenga plena confianza a la hora de hablar en inglés. El objetivo no es aprobar un examen, sino que se hagan con otro idioma». Clarke sostiene que «vivimos en un mundo globalizado que requiere el inglés y, con el máximo respeto a los profesores, hay carencias en el sistema educativo» al enseñar un idioma.

Así, su centro obvia las tradicionales clases o la memorización de interminables listas de verbos irregulares: «Se trabaja de manera innovadora y nos basamos en la escucha repetitiva, el refuerzo positivo y la motivación del alumno. No tienen que estudiar Inglés, no tienen que hacer deberes. Todo se basa en la repetición».

Para ello, añade, se busca una «exposición permanente» del alumno al idioma, que desarrolle el oído y adquiera estructuras gramaticales. A eso se le suman profesores nativos que «a través de materiales innovadores, el juego simbólico y direccionado» guían a los alumnos hacia esos conocimientos. «El inglés es un logro a largo plazo», sentencia Clarke.

Marga Martínez, directora de los centros Kids&Us de Logroño, cree que dos fueron los factores que provocaron el 'boom' de las academias de Inglés. «Vivimos en un mundo cada vez más globalizado y las familias están más sensibilizadas con la formación de sus hijos. Además, la crisis ha hecho que la gente se replantee la importancia de los idiomas al ser más difícil encontrar trabajo y tener la necesidad de eliminar barreras para salir al exterior», argumenta.

«Estamos a la cola de Europa en idiomas. Afortunadamente el sistema educativo se está poniendo las pilas pero hay una generación de docentes que no está preparada para trabajar en un segundo idioma. Nuestros alumnos, con 15 o 16 años, tienen un nivel B2 y hay profesores que no lo tienen», explica antes de recordar que implantar de manera global el bilingüismo en un sistema educativo exige unos 30 años.

La idea, dice Martínez, es «ofrecer la enseñanza del inglés de forma natural y la consecución de certificados para que nuestro alumno pueda cursar una carrera en el extranjero sin dificultad». Todo, con una metodología que se basa en el aprendizaje natural. «Utilizamos la misma técnica que con los bebés. Les tratamos como potenciales nativos y los alumnos van entendiendo e incorporando todo». Eso, junto a «la mecánica de la repetición, que es básica», busca que los alumnos del centro, con 18 años, alcancen «un nivel C1 de inglés».

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