La baja natalidad deja pupitres vacíos en el 87% de los colegios de la zona de Logroño

Una mujer miraba, ayer, las listas de alumnos admitidos en el colegio de Las Gaunas en la capital riojana. :/Justo Rodriguez
Una mujer miraba, ayer, las listas de alumnos admitidos en el colegio de Las Gaunas en la capital riojana. : / Justo Rodriguez

Hace cinco años un centenar de alumnos se quedaba sin plaza en el centro elegido como primera opción, hoy, apenas una veintena

CARMEN NEVOT /JAVIER CAMPOS LOGROÑO.

La demanda de centro escolar se ha cerrado con 422 plazas vacantes en 34 de los 39 centros de Educación Infantil y Primaria de la zona única de Logroño, es decir, en los colegios de la capital, Lardero y Villamediana. Sólo cinco colegios colgarán el próximo curso el cartel de completo: Duquesa de la Victoria, Juan Yagüe, Siete Infantes, Divino Maestro y Caballero de la Rosa, aunque este último, dada la caída de solicitudes, ya cerró a principios de este curso 2017-2018 una de las dos líneas habilitadas para los alumnos de primero de Infantil. La misma suerte podrían correr otros centros en los que la continuidad de líneas está en la cuerda floja. Así ocurre en el colegio Gonzalo de Berceo, de Villamediana de Iregua, que ha recibido 68 solicitudes para sus 100 plazas o cuatro líneas, de forma que este curso, teniendo en cuenta el listado provisional de admitidos colgado ayer en los tablones de los centros escolares, ni siquiera cubriría los pupitres de tres líneas. En el González Gallarza de Lardero, han quedado 46 vacantes, prácticamente dos de sus tres líneas. Vuelo Madrid Manila, con sus 23 solicitudes, en principio, sólo llena una de las dos líneas abiertas; y en Madre de Dios permanecen a las puertas, ya que 26 familias han demandado una de sus 50 plazas.

Pocos alumnos se han quedado este año sin entrar en el colegio que han seleccionado como primera opción. La caída de la natalidad de los últimos años y, por tanto, el descenso de la población en edad escolar, ha favorecido un cambio de escenario: así, en tan sólo cinco años, de quedarse un centenar de alumnos sin plaza en el colegio elegido como primera opción, como así ocurrió en el proceso de escolarización para el curso 2013-2014, se ha pasado a que sólo 21 familias no puedan acceder al primer centro indicado en el impreso de solicitud.

Relacionada

Destaca el caso de colegios como el Escultor Vicente Ochoa, en el que un lustro atrás cubría sobradamente sus 50 plazas y la lista de no admitidos era abultada. A día de hoy, no se llenan las aulas y el próximo curso podrían quedar diez pupitres vacíos. En el colegio de La Guindalera, levantado en una de las zonas nuevas de la ciudad, la lista de excluidos hace unos años era larga y a día de hoy, pese a ser un barrio con población joven, la demanda no cubre la oferta.

En la Enseñanza (Compañía de María), ayer celebraban haber subido de 66 a 68 solicitudes (y, por tanto, admisiones) teniendo en cuenta la tendencia general que se aprecia en el área de Logroño. Responsables del centro habían hecho sus propios cálculos y estimaban que, habiendo hasta 125 niños de menos de 3 años en el conjunto de la zona única, el número de alumnos de primero de Infantil el próximo curso sería de una media de entre 3 y 4 menos por cole. «Nosotros hemos logrado subir dos, con lo que estamos muy contentos», decían.

En Jesuitas (Sagrado Corazón), un centro al que tradicionalmente era complicado acceder por la alta demanda, para el próximo curso quedarían vacantes nueve plazas. Para los responsables del centro esta situación tendría una explicación: «Hemos detectado que mucha gente buscaba una seguridad que no podíamos ofrecerle y, tal situación, se ha dejado notar en las cifras», aseguraban. 66 admitidos y 9 plazas vacantes al tratarse de tres líneas. Nada que ver con lo ocurrido el pasado curso cuando hasta 14 familias se quedaron fuera (solicitaron plaza 89).

Más

El mismo temor explicaría, según detallaron en el colegio Siete Infantes, que sólo una familia (51 solicitudes para 50 plazas) se haya quedado sin la posibilidad de matricular a su hijo. Oficiosamente, desde el centro indicaban que, durante el proceso, hasta 7 familias más optaron por retirar el impreso al saber que la demanda superaba la oferta y no tenerlas todas consigo para lograr plaza.

En Calahorra sólo 7 niños se quedan fuera de la primera opción

En Calahorra, prácticamente la totalidad de las familias ha encontrado plaza en el colegio elegido como primera opción. Tan sólo siete niños se han quedado fuera de las listas de los centros que habían marcado como preferentes. Cuatro de ellos habían elegido el colegio La Milagrosa, que ha registrado 29 solicitudes para 25 plazas, y los tres restantes se habían decantado por el centro Ángel Oliván, que ha contado con 28 solicitudes para 25 puestos. De otro lado, San Andrés, Agustinos y Teresianas han cubierto toda la demanda y plazas. En el caso de Aurelio Prudencio se han completado 42 de sus 50 puestos y en Quintiliano, un total de 21.

Sea como fuere y con los datos de solicitudes, La Rioja encadenará a partir de septiembre el quinto curso consecutivo de caída de estudiantes de Infantil. De hecho, las aulas de La Rioja de este nivel educativo no obligatorio han perdido más de 1.000 alumnos en los últimos cinco años tanto en la red pública como en la concertada.

Haro también acusa la baja natalidad sufrida en el 2015

Los tres centros escolares que ofertaban plazas para el próximo curso han cubierto las prioridades de los padres jarreros en cuanto al centro seleccionado como primera opción. Así, por ejemplo, el tradicional colegio de los Corazonistas de Haro ha cubierto 40 de sus 50 plazas. Aseguran que la situación responde a la baja natalidad del año 2015, año de nacimiento de los niños y niñas que deben ocupar las aulas este curso. Situación similar se vive en los centros de San Felices y de Nuestra Señora de la Vega. Las listas son provisionales y explican que, aunque el trámite será diferente, aún existe la posibilidad de optar por alguna de las plazas vacantes.

De un año para otro, La Rioja ha perdido el 2,11% de alumnos, un descenso más pronunciado en la zona única que resta el 8,59% de alumnos -los nacidos en el 2015- que se incorporan por primera vez al sistema.

El acusado descenso de pequeños no supone, de momento, un desafío para la viabilidad de los centros, pero sí favorecerá una disminución de ratios, como así reconoció el director general de Educación, Miguel Ángel Fernández, al inicio del proceso de escolarización. Tampoco descartó establecer aulas mochila en centros con más demanda como el Juan Yagüe.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos