«Sin las ayudas no hubiera podido seguir con la viña»

«Sin las ayudas no hubiera podido seguir con la viña»

Eduardo Merino| Viticultor de Tricio, 40 años |Merino ha tomado las riendas recientemente del viñedo familiar tras la jubilación de su padre

Pilar Hidalgo
PILAR HIDALGO

El progenitor de Eduardo Merino se ha jubilado recientemente, así que este joven de Tricio de 40 años se planteó continuar con la explotación de viñedo familiar porque «es lo que he hecho con mi padre toda la vida». «Me acabo de instalar, con la idea de seguir con la viña y algo más si puedo», avanza.

En su opinión, «el viñedo constituye uno de los mejores cultivos que hay en La Rioja», por la rentabilidad que ofrece. «Creo que es uno de los que realmente puedes vivir», sostiene.

No obstante, si su padre no le hubiera traspasado toda la infraestructura agraria y las tierras «me resultaría realmente inviable meterme en esto ahora mismo».

«En este sector tienes que contar con un respaldo de atrás, de tus padres o familia, porque tampoco está como para dedicarte a ello de hoy para mañana, puesto que las inversiones son muy elevadas», explica el riojalteño.

Eduardo solicitó las ayudas a la incorporación de jóvenes al agro de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, sin las que admite que «quizá no hubiera podido continuar».

«Los 24.000 euros del primer plazo (el 60% de los 40.000 euros a que asciende la cuantía total) son los que me han permitido seguir con la explotación», reconoce. De no haberlos obtenido, señala que «habría tenido que mirar otras fórmulas para haberme financiado durante este año».

Este joven viticultor de Tricio ha participado a su vez en el programa de formación para quienes se incorporan a la empresa agraria promovido por el Gobierno de La Rioja. «Me ha servido de mucho, porque te informan y aprendes cosas», asegura. En cualquier caso, indica que «no tienes que saber de todo, pero se trata de conceptos que ya se te quedan y que luego te suenan».

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