«O ayudas a la gente vía impuestos o, si no, acaba yéndose a vivir fuera»

«O ayudas a la gente vía impuestos o, si no, acaba yéndose a vivir fuera»

César Cuevas, alcalde de Gimileo, defiende que hay apoyar al mundo rural para incentivar tanto la residencia como el trabajo

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

Gimileo es un pueblo vecino de Ollauri, situado entre Briones y Haro. Con apenas 114 habitantes, cuenta, sin embargo, con una veintena de niños en edad escolar, el centro de investigación Complejo Micalanda, una destilería de licores artesanos de orujo, bodegas y un parque temático del ferrocarril. Aún así, para su alcalde, César Cuevas (Partido Riojano), «la despoblación nos afecta, salvo que el Gobierno tome decisiones para potenciar a los Ayuntamientos pequeños, como reducir los impuestos, apoyar al mundo empresarial, la ganadería y sus derivados», porque, de lo contrario, «o ayudas a la gente vía impuestos o, si no, acaba yéndose a vivir fuera».

El mundo rural ha vivido una pequeña era dorada como efecto colateral del 'boom' inmobiliario. El alcalde de Gimileo reconoce que, «por proximidad, atraímos a mucha gente joven que a la hora de comprarse un piso prefirió ahorrarse un dinero yéndose a vivir a una localidad cercana como puede ser la nuestra de Haro», aunque aquel crecimiento indirecto de población también tiene su final puesto que, según admite Cuevas, esos mismos nuevos habitantes que llegaron hace unos años «acaban dando el salto de vuelta por los servicios o la escolarización de los niños de la que no disponen en el pueblo».

En Gimileo el número de habitantes se mantiene desde hace algunos años, incluso experimenta un pequeño crecimiento anual de unos dos o tres habitantes. En el 2001 eran 87 vecinos y llegaron a 171 en el 2010. Y para que esta tendencia se mantenga, si no ganar población, al menos no perderla, el alcalde lo tiene claro e insiste: «Hay que potenciar los pueblos para que la gente no se vaya de ellos. Debería haber ventajas de tipo fiscal, apoyar al mundo rural para incentivar tanto la residencia como el trabajo».

En el caso de Gimileo, la principal competencia para atraer población es Haro, la misma que le 'regaló' nuevos vecinos atraídos por un precio inferior en las viviendas, ahora es su rival por la cercanía de servicios y la escolarización, una de las grandes incomodidades para las familias, no disponer de un centro educativo en el municipio.

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