«¿Optimista? No. La vespa velutina ha venido a La Rioja para quedarse»

Francisco Alonso. :: s. tercero/
Francisco Alonso. :: s. tercero

Francisco Alonso Chávarri Responsable de Apicultura del Servicio de Ganadería

R. G. LASTRA LOGROÑO.

La principal preocupación ahora es cómo puede acelerar la expansión de la avispa asiática la suavidad del pasado invierno. «Cuando el invierno es muy frío mueren muchísimas reinas, eso impide la formación de nuevos nidos y provoca la ralentización de ese avance, por eso hay que esperar a ver qué nos encontramos en unos meses, pero nos tememos que van a aparecer muchos más nidos, ya que en zonas propicias para ellas, sin heladas y con humedad, igual han sobrevivido hasta 100 de las 300 que salen de cada nido», advierte Alonso Chávarri.

Por eso es fundamental en esta época del año, cuando las avispas están aún en el interior de los nidos, su localización y destrucción. «Está siendo clave la labor de los forestales y de todas las personas implicadas en la lucha contra la vespa velutina, que están muy concienciadas y trabajando muchísimo, sin olvidar la colaboración ciudadana con muchísimas llamadas al SOS Rioja 112», se felicita el responsable de Apicultura, quien destaca como la mejor noticia que «todavía no se han localizado daños en colmenares en La Rioja, lo que es muy importante, aunque sí que se han encontrado algunos ejemplares en las proximidades de estos».

Pese a las lecturas positivas, Alonso Chávarri no oculta su preocupación: «¿Optimista? No. La vespa velutina ha venido para quedarse y como no se descubra algo a base de feromonas que permita eliminarlas, va a ser imposible su erradicación. La mayor sequedad de La Rioja Baja les va a resultar una dificultad mayor, pero la sospecha es que seguirá su descenso por el Ebro, mucho más lento, pero avanzarán. Que va a colonizar la mayor parte de La Rioja, todo el valle y La Rioja Baja, es seguro. La duda está en saber si va a ser capaz también de conquistar las zonas más altas de la sierra».

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