Una autovía de tres carriles

Tráfico intenso en un tramo de la N-232 en el término municipal de Fuenmayor. :: / Sonia Tercero

La unidad de acción de los parlamentarios riojanos sobre la N-232 y la AP-68 no parece posible: cada uno defiende una cosa distinta

PÍO GARCÍA Logroño

Apurando mucho, digamos que existe un cierto consenso social en identificar el problema: la N-232 está saturada (y eso la hace peligrosa) y a su lado corre una promisoria autopista de peaje por la que uno puede circular sin apreturas. Algo hay que hacer. El presidente Ceniceros propuso en el Parlamento de La Rioja un pacto sobre infraestructuras y, aunque la oposición recogió el guante «con condiciones», según publicó el pasado domingo este periódico, todavía quedan muchos kilómetros por recorrer hasta que esa propuesta fragüe, si es que lo hace, en algo sólido, con firmas solemnes, estrechamiento de manos y fotografías protocolarias. De momento, los diputados que -en teoría- defienden los intereses de La Rioja en el Congreso mantienen opiniones distintas (e incluso divergentes) sobre qué está haciendo realmente el Ministerio y qué debería hacer.

El socialista César Luena presentó una pregunta parlamentaria sobre la cuestión. De la respuesta gubernamental extrajo una conclusión melancólica: «Acaban de confirmar que el Protocolo firmado entre Ceniceros y el ministro es nada para La Rioja. En el Debate sobre el Estado de la Región, sólo vendió humo». Los socialistas se refieren a la nula concreción en cuanto a plazos y partidas asignadas. «No hay nada planificado; nada que esperar».

Tampoco Podemos aguarda realidades tangibles a corto plazo. Y ni siquiera está de acuerdo con las actuaciones previstas en el horizonte del año 2026: «Para nosotros desdoblar tramos de la N-232 a diez años vista no puede ser una solución -defiende Sara Carreño-. La siniestralidad nos obliga a tomar decisiones de manera urgente. Y eso solo puede hacerse liberando ya la autopista. Hay que negociar con la concesionaria y rescatarla; no podemos subordinarlo todo al beneficio económico de la empresa». Para Carreño, resulta urgente derivar todo el tráfico pesado por la AP-68 («pero sin que deban pagar los transportistas», advierte).

«No es que se vaya a hacer... ¡Es que se está haciendo ya! Ahí tenemos la Autovía del Camino o la Ronda Sur de Logroño» EMILIO DEL RÍO (PP)

En el lado opuesto del hemiciclo se sientan Emilio del Río y Mar Cotelo, diputados del Partido Popular. Ellos completan la lista de ciudadanos riojanos que ocupan asiento en la Carrera de San Jerónimo. Del Río no comparte en absoluto el pesimismo de sus colegas y se muestra tajante: «No es que se vaya a hacer... ¡es que se está haciendo ya! La Autovía del Camino está a un paso de llegar al límite con la provincia de Burgos y la Ronda Sur de Logroño, que supone una inversión de más de 260 millones de euros, está ya en marcha. No se está parado».

«El Protocolo firmado es nada para La Rioja. En el Debate sobre el Estado de la Región, Ceniceros sólo vendió humo» césar luena (Psoe)

Emilio del Río sitúa el Protocolo en la «necesidad de llevar a cabo una planificación realista y reivindicativa en materia de carreteras» y subrayó el efecto positivo que tendrá el desvío de tráfico pesado por la AP-68. «Las infraestructuras necesitan planificación, no se hacen de la noche a la mañana y nosotros arrastramos ocho años perdidos con Zapatero», lamenta Del Río. Y concluye: «Al final todas las grandes obras públicas de La Rioja las ha hecho el PP».

«La solución no puede ser a diez años vista. La siniestralidad nos obliga a actuar. La AP-68 debe ser liberada ya» sara carreño (podemos)

El PSOE, en cambio, pide a Podemos y Ciudadanos que se unan en un frente reivindicativo común. «Vamos a estar vigilantes para que lo poco que está previsto en los Presupuestos Generales del Estado del 2017 se cumpla porque la escasa ejecución presupuestaria del Gobierno nada bueno indica», remacha Luena.

Cada partido, en fin, marcha por su carril. Y hay línea continua.

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