Absuelto de violar a su excuñada: ella denunció «por resentimiento»

La Audiencia Provincial ha absuelto al acusado de violación por su excuñada/Juan Marín
La Audiencia Provincial ha absuelto al acusado de violación por su excuñada / Juan Marín

La sentencia concluye que la mujer acusó a «K.G.T. por resentimiento o por venganza» y que en denuncia «concurre un móvil espurio»

Luis J. Ruiz
LUIS J. RUIZLogroño

«La razón de denunciar a K.G.T. fue el resentimiento o venganza hacia este. [...] Concurre un móvil espurio, de resentimiento, rabia y venganza». Esa es la conclusión a la que ha llegado la Audiencia Provincial de La Rioja en el proceso seguido contra un joven al que su excuñada denunció por una presunta violación y para quien la acusación particular y el Ministerio Fiscal pedían 10 y 13 años de prisión para K.G.T., respectivamente, y que ha quedado absuelto.

Pero dice el fallo que no hubo violación, que lo que existió entre ambos fue una relación sexual consentida sin que mediara violencia e intimidación. Posteriormente (uno o dos años, según la versión de la víctima que se elija), esa relación fue presentada ante la Policía Nacional como una agresión sexual... justo en el momento en el que la presunta víctima fue detenida por romperle la nariz a su excuñado de un zapatazo por, supuestamente, un incidente con su hermana menor.

La sentencia es contundente en sus términos y considera que la declaración de la presunta víctima no es creíble, que ha cambiado de versión a lo largo del tiempo, que su relato de la supuesta agresión es «vago y falto de detalles», que no aporta concreción alguna del ataque o de los actos de violencia sufridos y que no hay ningún otro elemento que pueda sostener la veracidad de su relato.

«Concurre un móvil espúreo, de resentimiento, rabia y venganza», dice la Audiencia Provincial

Según la denuncia que en su momento presentó la excuñada del ahora absuelto, K.G.T. le habría violado en la habitación que este compartía con su hermano después de que este último le llevara a su domicilio ante su estado ebrio. Pero el fallo de la Audiencia Provincial echa por tierra toda su versión. Así, apunta que la víctima «no ha dado ninguna explicación lógica y razonable al hecho de no denunciar tan grave delito» durante uno o dos años algo que «unido a la inmediatez temporal» con un incidente entre la hermana de la víctima y K.G.T. y la agresión de esta al acusado «lleva a la Sala a la convicción de que concurre un móvil espurio, de resentimiento, rabia y venganza».

El fallo argumenta que «no es lógico que la víctima de un hecho tan grave y traumático como una agresión sexual no recuerde si tal hecho ocurrió en el año 2013 o en el 2014; no tiene lógica que en el momento en que advirtió que la persona que estaba sobre ella no era su exmarido sino su excuñado y empujara para quitárselo de encima, sabiendo que en la casa vivía el dueño, no diera gritos pidiendo auxilio. [...] Es contrario a toda lógica que al entrar el dueño del piso en la habitación, inmediatamente después de ocurridos los hechos, no le contara lo que había pasado ni le pidiera ayuda. Y no es lógico que cuando el dueño le dijo que se fuera, se marchara acompañada de quien inmediatamente antes la había agredido sexualmente» y que no informara de la violación a los médicos que le atendieron unas horas después por una ataque de ansiedad. En su análisis de la declaración de la víctima, la Audiencia también explica que no está probada «la ausencia de consentimiento» y recuerda que si hubiera estado muy afectada por la ingesta de alcohol los hechos podrían ser «un delito de abuso sexual», pero que de todos los relatos aportados, no se desprende esa circunstancia.

Jon Zabala (Irazola abogados), letrado defensor del acusado, recordaba ayer «la importancia de la presunción de inocencia. Hay que esperar a que se pronuncie el juzgado. Era una acusación muy grave por la que se pedían 13 años de cárcel».

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