Atradis pide a la sociedad «asumir» el sobrecoste del desvío del tráfico pesado por la autopista

Tráfico pesado circulando por la N-232 a su paso por el término municipal de Cenicero. :: sonia tercero/
Tráfico pesado circulando por la N-232 a su paso por el término municipal de Cenicero. :: sonia tercero

La patronal avisa de que el transporte más perjudicado será el que realiza trayectos internos mientras el de tránsito «compensará» el peaje al ahorrar gasóleo, frenos y desgaste general

MARÍA JOSÉ GONZÁLEZ GALINDO LOGROÑO.

El transporte riojano soportará un sobrecoste cuando entre en vigor la obligación de circular por la AP-68 en el tramo de La Rioja, medida que, en principio y según anunció el presidente del Gobierno regional, José Ignacio Ceniceros, debería entrar en vigor el próximo viernes, 1 de diciembre. La Asociación de Transporte de La Rioja (Atradis) explicó ayer que los tránsitos internos que realizan las empresas riojanas serán los más penalizados, ya que los vehículos que estén de paso sin hacer ninguna carga o descarga pueden compensar el pago del peaje con el ahorro que registrarán en el consumo de combustible, frenos y desgaste general. La patronal destacó que el desvío incrementará la seguridad vial y «supondrá una disminución diaria de 25 toneladas de vertidos de CO2», por lo que reclamó a «la sociedad en su conjunto asumir esta factura y que no solamente corra a cargo de un sector muy tocado por la crisis y la competencia desleal».

Atradis, integrada en la Federación de Empresarios de La Rioja, realizó esta demanda tras conocer los resultados de una prueba que hizo el pasado día 15 con un vehículo cargado con 24 toneladas en el recorrido entre Tudela y Zambrana por la N-232 y por la AP-68. El objetivo del test era conocer el impacto que tendrá en el transporte de mercancías de La Rioja la obligación de circular por la autopista AP-68, una imposición que rechaza la patronal aunque, entiende, mejorará la seguridad vial.

DATOS DEL RECORRIDO TUDELA-ZAMBRANA POR LA N-232 Y LA AP-68

24
toneladas es la carga que llevaba el vehículo que realizó el test para Atradis
14,7
veces pisó más el conductor el freno por la nacional que por la autopista
16
kilómetros recorrió de más por la autopista que por la carretera nacional
84,4
gramos menos de CO2 emitió el vehículo por kilómetro en la autopista que en la N-232
4,3
litros de gasóleo consumió más al hacer el trayecto por la N-232 que por la AP-68
9
minutos más tardó el profesional en hacer el trayecto por la vía convencional que por la AP-68

Según el informe, la medida tiene aspectos positivos para la sociedad, pero «supone un nuevo sobrecoste económico para un sector muy tocado por la crisis y la competencia desleal de las empresas deslocalizadas en los antiguos países del Este», por lo que los empresarios confían en «no ser los únicos en pagar esta factura» y hacen un llamamiento «a la sociedad».

El estudio concluye que los vehículos en tránsito que no realizan operaciones de carga y descarga «no saldrán especialmente perjudicados económicamente», ya que, en este caso, el sobrecoste de la autopista puede quedar bastante atenuado por el ahorro de combustible, frenos y desgaste general.

No ocurrirá lo mismo «con el transporte que tiene su sede en La Rioja y hace operaciones de carga y descarga en esta comunidad, que es la mayoría del transporte riojano». El recorrido nunca será inferior al realizado por la autopista y los ahorros que tendrán los vehículos de tránsito «no cubrirán el sobrecoste del tráfico interior» por «los desplazamientos adicionales para acceder a ella».

25 toneladas diarias de CO2

Desde el punto de vista medioambiental, la medida será «muy positiva», dado que la utilización de la autopista supondrá «una reducción diaria de 25 toneladas en vertidos de CO2, tomando en cuenta el paso de 2.000 camiones al día por la N-232». Y en relación con la seguridad vial, el informe señala que el desvío adoptado en la AP-7 en Gerona se ha demostrado «muy efectivo», ya que según los cálculos de la Administración pública el número de accidentes ha caído hasta el 75%.

Sin embargo, la nueva obligatoriedad será «otra cortapisa para el desarrollo de la actividad profesional del transporte por carretera» y «limitará la total libertad que imperaba hasta ahora a la hora de organizar y programar el trabajo» por parte del sector.

Por último, el estudio de Atradis también advierte de los trastornos que el desvío conllevará para las empresas ubicadas en la N-232 «que dan servicio a la actividad del transporte» y que «sufrirán un grave perjuicio económico».

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