«Los ataques que sufre el mundo laboral hacen a UGT más necesaria que nunca»

Izquierdo, en las instalaciones de UGT-Rioja. :: díaz uriel
Izquierdo, en las instalaciones de UGT-Rioja. :: díaz uriel

Izquierdo toma las riendas del principal sindicato de la región con un apoyo del 84% y el propósito de dar estabilidad a la organizaciónJesús Izquierdo Secretario general de UGT-Rioja

TERI SÁENZ LOGROÑO.

El congreso extraordinario de UGT eligió ayer a Jesús Izquierdo (Logroño, 1973) como nuevo secretario general tras recibir el 84% de los apoyos en un cónclave sin más aspirantes. El portavoz de la gestora que ha dirigido la organización desde marzo toma el relevo de Juan José Bárcenas con el afán de modernizar la central.

-¿Qué objetivos se marca en la etapa que ahora arranca?

-En primer lugar, el desbloqueo inmediato de la negociación colectiva que ha generado situaciones inaceptables en algunos convenios. También me propongo abordar todo lo relacionado con la siniestralidad y la salud laboral, siendo beligerantes con las administraciones y la inspección de trabajo. A ello se sumará el desarrollo del Plan Industrial aprobado hace unos días para activar un sector básico que debe servir como tractor a otros ramos como comercio u hostelería. En clave interna, el objetivo será una necesaria modernizacion del sindicato tras la reestructuración que redujo de seis a tres el número de federaciones.

«Hace falta estabilidad; tener cuatro secretarios generales en seis años es un lujo que no podemos permitirnos»«Me gustaría que sean más fluidas las relaciones con el PSOE en La Rioja y superar las fricciones del pasado»

-¿Cómo ha afectado al sindicato la interinidad que ha vivido desde la dimisión en marzo de Bárcenas?

-La labor ha sido ingrata en el sentido de que en sus 40 años de historia UGT nunca había vivido una situación así y ha habido que adoptar medidas complicadas. También hay que poner en valor que, a pesar de ello, el sindicato ha seguido desarrollando con total normalidad sus servicios y la labor de atención a trabajadores, afiliados y delegados.

-¿Ha sido Bárcenas el culpable de haber llegado a esta coyuntura?

-Me parece sumamente injusto culpabilizarle por una marcha que, como ya dejó claro, obedeció a motivos personales. La situación que ha vivido UGT es consecuencia de la dimisión del secretario general y, por lo tanto, no es ni más ni menos culpable, si utiliza este término, que el resto de la organización.

-Hay quien apunta a una lucha de poder interno como la razón real de la salida de su predecesor.

-En absoluto. Algún periódico lo achacaba en su día a la «todopoderosa» FICA pero yo me rebelo ante esa afirmación. Aquí no hay ninguna lucha de poder. De hecho, lo miembros de nuestra federación apoyamos entonces al que era nuestro secretario general.

-Otra de sus máximas es la necesidad de una mayor estabilidad.

-Es preciso que los equipos se afiancen y haya más proyección en las direcciones. Tener cuatro secretarios generales en los últimos seis años es un lujo que no podemos permitirnos y por eso planteo ir a mandatos más largos que permitan consolidarnos en el tiempo.

-¿Y la estabilidad económica?

-Esconder que han existido problemas financieros como en otras organizaciones es absurdo. Es un hecho que hemos perdido una parte de los recursos que teníamos vía convenios con la administración y, sobre todo, por la pérdida de afiliación. Esa parte ha quedado resuelta con la reestructuración que acometimos y el plan de viabilidad aprobado hace unos meses con un apoyo del 95%.

-¿Obedece esa hemorragia de bajas al deterioro de la imagen que sufre el movimiento sindical?

-Ese mensaje se ha debido a cuestiones ajenas a nuestra labor y promovido por algunos medios de comunicación y una parte de los responsables políticos. La imagen de los sindicatos en general y UGT en particular sigue igual de fuerte y, de hecho, somos más necesarios que nunca por los ataques constantes que sigue sufriendo el mundo laboral por parte de las empresas, los políticos y los cambios normativos.

-¿Ha mejorado la relación de UGT con el Gobierno regional con el cambio en el Palacete?

-Es complicado responder a eso porque yo sólo he vivido esta etapa con Ceniceros. Sólo puedo decir que estoy satisfecho en el sentido de que el Gobierno se cree el diálogo social que nos plantea y fruto de ello es un Plan de Formación y el Plan Industrial, que ya han salido adelante, y otro de Cualificación que confío en que también fructificará. Lo que sí reclamamos al Ejecutivo es que asuma nuestro papel de interlocutores que la Constitución nos reconoce.

-¿Puede decir lo mismo del trato con la patronal?

-Dentro de las discusiones propias entre las partes, la relación en los últimos tiempos ha sido razonable. La FER es parte clave en la negociación de los convenios colectivos y confío en poder entendernos.

-¿Qué futuro augura con un partido hermano como el PSOE que también busca un nuevo líder?

-Me agrada que haya habido un cambio de tendencia, al menos a nivel nacional, sobre cómo debe ser el vínculo entre el principal partido de la oposición y los sindicatos mayoritarios. En La Rioja me gustaría que las relaciones sean más fluidas y superar las fricciones del pasado.

-¿Francisco Ocón o Félix Caperos?

-No apuesto por nadie. El líder del PSOE será quien voten los afiliados.

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