Las armas del grupo que robó 100 kilos de hachís estaban listas para disparar

Los siete acusados, en una de las sesiones del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial. :: juan marín/
Los siete acusados, en una de las sesiones del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial. :: juan marín

Una policía nacional sostiene que fotografió al agente del GAR que niega su participación en los hechos saliendo del coche del cabecilla del grupo

L.J.R. LOGROÑO.

Dos peritos de balística de la Policía Nacional aseguraron en la sesión de ayer del juicio que se sigue contra cuatro guardias civiles, dos empresarios y un agente de seguridad por robar 100 kilos de hachís a dos narcotraficantes que «todas las armas» que fueron intervenidas al grupo en el momento de su detención «funcionaban correctamente» y que «no habían sido modificadas de ninguna manera».

Según la acusación del Ministerio Fiscal, los agentes de la Policía Nacional que detuvieron a los hoy imputados en Casabermeja (Málaga) portaban, entre otras armas, una escopeta real del calibre 12 de la marca Remington que tenía seis cartuchos en la recámara y una pistola semiautomática HK USP Compact de 9 milímetros sin seguro y con 13 cartuchos en su cargador. Esa forma de trasladar las armas, han venido apuntando los diferentes agentes de la Policía Nacional que participaron en el dispositivo de seguimiento y detención de los acusados, implica que estaban «preparadas para ser usadas en caso de que surgiera algún tipo de problema» durante la operación.

En todo caso, los peritos que ayer declararon explicaron que hasta su laboratorio, «por motivos de seguridad», llegaron por un lado las pistolas y, por otro, la munición.

La declaración de dos policías nacionales destinados en La Coruña que participaron en el control y seguimiento del cabecilla del grupo -A.I.A. o José 'el Gallego', como le llamaban los narcos- volvieron a relatar cómo fue el seguimiento que realizaron desde la ciudad gallega, pasando primero por Logroño y haciendo escala en Madrid y Marbella, hasta completar su detención en Casabermeja (Málaga).

Buena parte del interrogatorio se centró, como en días anteriores, en la presencia de W.M.A. -el único de los acusados que se ha negado a reconocer los hechos- en los distintos escenarios del dispositivo. Así, los agentes explicaron que le vieron «en la terminal T4 de Barajas» junto al resto del grupo, que llegaron a fotografiarle «saliendo del BMW» del cabecilla del grupo y que fue una de las personas detenidas.

Ayer también compareció la forense que examinó a B.L. -el intermediario entre los narcos y los procesados-. A preguntas de la defensa de W.M.A. vino a concluir que no se puede determinar si las lesiones que presentaba se debían a los golpes que, presuntamente, le propinaron los procesados o los narcos ya que «unos y otros se produjeron muy próximos en el tiempo».

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