ARAG-Asaja destituye y expulsa a su vicepresidente por su pertenencia a Avira

Agustín del Campo, con José Antonio Torrecilla y Javier Rubio, presidente de ARAG-Asaja. :: /Justo Rodriguez
Agustín del Campo, con José Antonio Torrecilla y Javier Rubio, presidente de ARAG-Asaja. :: / Justo Rodriguez

La directiva de la organización acuerda también echar del sindicato al resto de miembros de la asociación de La Rioja Alta

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

Estalló el conflicto el pasado verano con los rendimientos de campaña y con los repartos de plantaciones y la directiva del sindicato ARAG-Asaja ha decidido 'amputar' el problema. En este sentido, José Antonio Torrecilla, secretario general del sindicato agrario, confirmó ayer la destitución y expulsión del vicepresidente de la organización, Agustín del Campo, entre otras razones, por su pertenencia a la junta directiva de la Asociación para la defensa de la Viticultura de La Rioja Alta (Avira).

Ahora bien, no será el único, ya que, según Torrecilla, la directiva de ARAG-Asaja ya ha resuelto diez de los quince expedientes de expulsión abiertos contra los quince afiliados del sindicato que forman parte de la junta directiva de Avira y en todos los casos con el mismo resultado: expulsión.

Por partes, Agustín del Campo fue en primer lugar destituido como vicepresidente de Asaja hace un par de semanas y después de 25 años de antigüedad como socio y pese a ser nombrado por el propio presidente actual, Javier Rubio, hace casi ocho años como su segundo. La decisión, explica Torrecilla, «fue tomada por unanimidad de la junta directiva y se debe a la ausencia sin justificar en tres reuniones consecutivas de los órganos directivos». «Es lo que marcan nuestros estatutos -continúa- y, simplemente, los hemos aplicado».

Respecto al expediente de expulsión, sigue el mismo curso que otros nueve ya resueltos contra otros tantos miembros de la junta directiva de Avira: «Han hecho sus alegaciones, pero no han sido admitidas». Quedan por tanto otros cinco expedientes abiertos pendientes de resolución interna, pero que presumiblemente seguirán el mismo camino en los próximos días.

De momento, sin asamblea

El secretario general de ARAG-Asaja reconoce que «los efectos de la expulsión son inmediatos, es decir, los afectados pierden sus derechos y obligaciones como asociados», aunque la misma no será realmente oficial hasta que la valide una asamblea del sindicato. «Por el momento -continúa- no está prevista convocarla para tratar este tema en particular, así que se convocará dentro de unos meses».

El conflicto con Avira

Avira fue una organización constituida el verano pasado por un grupo de viticultores, parte de ellos de ARAG-Asaja, para defender los intereses de La Rioja Alta al considerar que los rendimientos de campaña aprobados el año pasado -en el que Asaja jugó un papel clave con su voto a favor- beneficiaban a los viticultores de La Rioja Baja y perjudicaban a los de su comarca.

Avira fue también muy crítica con los repartos de plantaciones y con el papel jugado por Asaja y asimismo reclamó desde el primer momento de su fundación una mayor representación en los órganos de decisión, especialmente en el Consejo Regulador, de agricultores de La Rioja Alta.

Dentro de Avira, además de su presidente, Miguel Martínez, viticultor y bodeguero de Cuzcurrita -que también fue apartado con anterioridad de la Asociación de Desarrollo de La Rioja Alta (Adra) donde representaba a Asaja- figuran también nombres importantes del sindicato, como el de Jorge Lecea, hijo del expresidente del Consejo Regulador Luis Alberto Lecea. Torrecilla lamenta haber llegado a estos extremos, pero ratifica las decisiones tomadas: «Los estatutos cuanto menos se toquen mejor, pero hay que poner orden», concluye.

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