Aprendiendo de la 'pura vida' costarricense

Carolina, en el Parque Nacional Manuel Antonio. :: l.r./
Carolina, en el Parque Nacional Manuel Antonio. :: l.r.
Riojanos por el mundo

Carolina Cárcamo | Estudiante en San José, Costa Rica

REBECA BENÉS/J.E.

Más de 8.500 kilómetros separan a Carolina de su familia. Desde el pequeño municipio de Villarta, la riojana decidió comenzar su aventura por Costa Rica hace un mes, una elección que define como «lo mejor que podía haber hecho». En su cuarto año de carrera, Carolina realizará durante medio año sus estudios del doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual en San José, la capital costarricense.

«Siempre he pensado que quien tenga la oportunidad debe pasar una temporada fuera de su zona de confort y conocer otras formas de vida y realidades», explica la joven. Así que, sin pensárselo dos veces, eligió su destino porque «es un país pequeño pero que tiene de todo: playas increíbles, volcanes, selva... y además durante varios años consecutivos ha sido nombrado como el país con el índice de felicidad más alto».

Carolina reconoce que aunque al principio le costó «aprender a seguir el ritmo de vida que lleva la gente», desde el primer momento el país le recibió con los brazos abiertos. «Las personas son mucho más tranquilas, nadie tiene prisa y todos siguen al pie de la letra lo que llaman 'pura vida', que ya se ha convertido en un lema para el país», explica.

Sobre el sistema educativo costarricense, la riojana opina que «está muy centrado en desarrollar proyectos prácticos, justamente lo que se echa en falta en España». Además, «aquí solo te tienes que preocupar de aprender por saber más, y no de aprender para aprobar el examen». Carolina cuenta que los grupos de las clases son reducidos y los profesores muy cercanos, lo que considera que es «muy bueno».

A pesar de que la joven echa de menos a su familia y amigos, tiene la mentalidad de que los seis meses que va a estar en Costa Rica «pasan volando». Por ello quiere centrarse en «todas las cosas que me está aportando este país: nuevos amigos, nuevas formas de ver la vida y experiencias increíbles». «Aquí cada día es de aprendizaje», asegura Carolina, que confiesa que está «cambiando en muchos sentidos, no quiero decir que sea una persona nueva, sino que he evolucionado», concluye.

Fotos

Vídeos