Los antecedentes, principal diferencia con condenas anteriores

I. G. LOGROÑO.

La sentencia dictada el pasado 21 de marzo en Logroño obliga al acusado a cumplir la pena de prisión. En otros casos, por el contrario, la ausencia de causas previas hizo que el sujeto juzgado no entrara en la cárcel.

En La Rioja, el ejemplo más claro fue el de la muerte de un perro en Fuenmayor a causa de las «tres patadas» que le propinó un individuo, según la sentencia dictada también por el Juzgado de lo Penal 1 de Logroño.

Los hechos tuvieron lugar en la noche del 26 de julio del 2014, cuando 'Cuqui', un yorkshire paseaba por la localidad riojana junto a su dueña a quien, según la denuncia, el acusado le recriminó dar de comer a los gatos y la discusión acabó con unas patadas al can. Aunque el sujeto calificó como un accidente lo ocurrido, la titular del juzgado le impuso una pena de nueve meses de cárcel por un delito de maltrato animal, además del pago de las costas del proceso y del abono de una indemnización a la propietaria del perro. Sin antecedentes, la pena de prisión no se cumplió.

Condenas cumplidas

En España sí se han registrado sentencias similares a la dictada recientemente en Logroño en las que los condenados han cumplido la pena de cárcel. Así, en el 2013, un hombre dejó morir de hambre y sed a un perro en Mallorca y fue condenado a un año de prisión. El individuo ya estaba en prisión por un delito previo y la pena se le acumuló.

El pasado mes de noviembre, por su parte, un juzgado malagueño condenó a la exresponsable de una asociación de Torremolinos llamada 'Parque Animal' a tres años y nueve meses por el sacrificio de numerosos perros y gatos. La gravedad de los hechos hizo que se dictara su «inmediato ingreso» en la cárcel.

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