A años luz del modelo nórdico, pero entre los permisos más prolongados de la UE

R. G. L. LOGROÑO.

Ni tan bien como en el norte de Europa, pero envidiados por gran parte del continente y de muchos trabajadores del planeta. La ampliación desde el pasado año del permiso por paternidad de dos a cuatro semanas provocó que España diese un enorme salto en el ranking de la UE, hasta situar a nuestro país en la séptima posición con Alemania, ambos con 28 días de prestación remunerada.

Los países nórdicos, como en casi todo lo que tiene que ver con las políticas sociales, marcan diferencias que de momento parecen inasumibles para el resto. A la cabeza aparecen los noruegos, con 112 días de permiso paterno; seguidos de islandeses y eslovenos, ambos con 90; suecos (70) y finlandeses (54).

En el segundo escalón, justo por encima de españoles y alemanes, los lituanos, con 30 días. El resto, por debajo, encabezados por portugueses (20 días) y búlgaros (15). En la situación en la que estaba España hasta el 1 de enero del 2017, con 14 días, Dinamarca, Irlanda, Polonia, Ucrania y Reino Unido. Francia concede 11, mientras Bélgica, Estonia, Letonia y Rumanía lo redondean en 10. Una semana de permiso disfrutan los padres de Bosnia, República Checa, Croacia y Serbia y en los demás países europeos, ni siquiera eso, hasta cerrar un ranking con el pírrico día de los italianos o la inexistencia de la baja para bielorusos y eslovacos. En el resto del mundo, Canadá destaca con cinco semanas, el periodo acordado ya para nuestro país pero pendiente de la dotación presupuestaria. Otros son más generosos, pero... Es el caso de Corea del Sur, con 52,6 semanas pero con el 30% de su sueldo; y Japón, 52, pero con solo el 58,4% del salario.

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