AGRICULTURA Y CALIDAD

JUAN QUINTANA - LA TRILLA

La Plataforma Tecnológica de Agricultura Sostenible (PTAS) ha hecho públicos los datos del último estudio de percepción en redes sociales sobre la visión que tiene la sociedad española de la contribución del agro a la calidad nutricional de los alimentos. Para empezar, existe una importante confusión en la ciudadanía sobre lo que significa la llamada seguridad alimentaria, que no solo es disponer de alimentos que no supongan un riesgo para nuestra salud. La realidad es que más del 80% desconoce que, además, hace referencia al acceso a suficientes alimentos y que estos dispongan de unas mínimas cualidades nutricionales. Afirma la propia PTAS que la industria no ha hecho esfuerzos para comunicar correctamente qué es la seguridad alimentaria. Realmente la industria ha hecho un enorme esfuerzo en publicidad y ha invertido ingentes cantidades de dinero en este fin, pero ha descuidado la planificación estratégica en el ámbito de la comunicación sectorial.

Solo un 7% de la población es consciente de la importancia que suponen los avances tecnológicos para producir alimentos con mejoras significativas en sus cualidades nutricionales; en particular, de la imperiosa necesidad que esto supone para los países en vías de desarrollo. Hay que recordar que los ministros de agricultura del G7 acaban de ponerse como objetivo erradicar el hambre a 500 millones de personas antes de 2030. El problema es que el pasado mes de junio la ONU hizo público un informe en el que estimaba que para 2030 la población habrá aumentado en 1.000 millones, de los cuales no se puede saber con exactitud cuántos nacerán en países en vías de desarrollo, pero seguro no serán pocos. En definitiva, una loable iniciativa política del G7, que no parece vaya a poder resolver la ecuación.

Casi la mitad de la población encuestada piensa que los avances producidos en el sector agrario han producido un descenso en la calidad de los alimentos que consumimos. Creen que la agricultura moderna aporta más cantidad, pero no más calidad, lo que beneficia principalmente a los países desarrollados y no a los que están en vías de desarrollo. Otro ejemplo del largo camino que le queda por recorrer al sector, para estar plenamente integrado en nuestra sociedad.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos